La Celestina (1499)

La Celestina, una de las obras maestras de la literatura castellana, se publicó por vez primera entre 1498 y 1500, con el título de Comedia de Calisto y Melibea, que muy pronto cambiaría por el de Tragicomedia de Calisto y Melibea.

Fernando de Rojas, el misterioso autor

Su autor fue Fernando de Rojas, quien afirma haberla escrito a partir de materiales ajenos: según cuenta en uno de los prólogos de la obra, en Salamanca leyó el acto I (compuesto por un autor cuyo nombre no nos revela) y se decidió a continuarlo por su cuenta.

Además de en el prólogo, el nombre del autor aparece en los versos acrósticos de la edición de Toledo de 1500 y, también, hay alusiones a su autoría en otros textos: en un proceso de pruebas de hidalguía; en su propio testamento; en un proceso de la Inquisición de 1525 contra su suegro Álvaro de Montalbán, a quien acusaban de judaizante. En todos ellos e le nombra como a quien compuso a Melibea.

Era hijo de Garci González Ponce de Rojas y de Catalina de Rojas.  Fue Bachiller en Leyes y se estableció en Talavera de la Reina en donde fue suplente de alcalde mayor. Era judío converso y contaba con una buena biblioteca. Murió en 1541.

El hecho de pertenecer a una familia de judíos conversos (su padre y su suegro, como hemos dicho, fueron juzgados por judaizantes y él mismo siguió un proceso para demostrar que era un hidalgo del norte) y, además la heterodoxia de muchas escenas de su obra, debió influir en el ocultamiento de su nombre. En cualquier caso, los versos acrósticos en los que podía leerse –uniendo las primeras letras de cada verso, leídas en vertical– su nombre, procedencia y profesión, eran un recurso retórico muy conocido por todos, de modo que Rojas al utilizarlo no parecía tener excesivo interés en ocultarse.

Ediciones

Escrita a finales del siglo XV, La Celestina evolucionará en su forma desde la primera edición conservada, de 1499, hasta conseguir una cierta estabilidad en los primeros años del siglo XVI. Veamos las diferentes fases del texto:

  • 1499, Burgos. Primera edición conocida, aunque muy discutida por los expertos, que la consideran falsa. El único ejemplar conservado carece de la primera hoja y, por tanto, del título, y no incluye nombre del autor.
  • 1500, Toledo. para muchos, la primera auténtica. Mantiene el mismo número de autos y se titula Comedia de Calisto y Melibea. En esta versión se incluyen los preliminares:
    • Carta-prólogo. En ella el autor se dirige “a un su amigo” y explica que encontró en Salamanca el primer acto de la comedia ya escrito y se decidió a continuar la obra. Además, sostiene que la intención del libro es advertir a los amantes sobre los peligros del autor, de los sirvientes malvados y de las alcahuetas. Parece seguro que este “hallazgo” del primer acto no es un mero recurso literario, sino que la comparación del lenguaje y el estilo entre este acto y los restantes confirman la doble autoría.
    • Poema acróstico. Dividido en octavas, en él se revela el nombre del autor, Fernando de Rojas, y se insiste en el propósito de la obra.
    • Argumento. El autor explica la trama general de la obra.
    • Versos del corrector de la impresión. Se trata de unas coplas escritas por el humanista Alonso de Proaza.
  • 1502, Zaragoza. Se compone de veintiún actos; los cinco nuevos se intercalan entre el XIV y el XV, y en ellos se desarrolla el proceso amoroso de los protagonistas. Además se incluyen algunos retoques y un prólogo. Su título también ha cambiado Tragicomedia de Calisto y Melibea. Se trata de la primera edición completa y fiable de la tragicomedia, aunque es posible que se hicieran otras en 1502 (Sevilla, Toledo y Salamanca) de las que no hay mucha certeza.

Fuentes y género

La formación y lecturas de Fernando de Rojas están en el origen de La Celestina y explica muchas de sus características.

Entre las fuentes literarias destacan las comedias romanas de Plauto y Terencio y el Pamphilus de amore, una comedia del siglo XII. Su aportación fundamental a La Celestina es la aparición de la figura de la alcahueta, ya empleada por el arcipreste de Hita en un episodio de su Libro de Buen Amor. En la obra de Rojas este personaje adquiere una profundidad y un protagonismo que no tenían sus precedentes.

Pero la fuente principal es la comedia humanística, género dramático nacido en el siglo XIV en ambientes universitarios italianos, pensado para la lectura ante un reducido público erudito y no para la representación. Así ocurre con La Celestina, que también comparte con este tipo de obras la verosimilitud y el no respetar las unidades dramáticas clásicas. De hecho, La Celestina, especialmente en el primer acto, respondería plenamente a los patrones de este género.

Otras fuentes son la novela sentimental, cuyos elementos característicos (amantes nobles, amor cortés, final desdichados) son claramente parodiados en La Celestina. Y asimismo obras castellanas como el Laberinto de Fortuna de Juan de Mena o el Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita. 

Todas estas fuentes explican una de las peculiaridades de la obra de Rojas: la dificultad para determinar su género. Para algunos estudiosos se trata de una obra dramática, mientras que para otros es una novela dialogada. Los primeros utilizan como argumentos su título de Tragicomedia, que está escrita en forma dialogada, que utiliza apartes y que no hay narrador. Para los segundos, la extensión de la obra y su tratamiento del espacio y el tiempo la hacen irrepresentable. Tanto el propio Fernando de Rojas en el Prólogo, como el corrector Proaza en las coplas que cierran el libro, aluden a su lectura en voz alta.

Si amas y quieres a mucha atención
leyendo a Calisto mover los oyentes,
cumple que sepas hablar entre dientes,
a veces con gozo, esperanza y pasión.
A veces airado, con gran turbación.
Finge leyendo mil artes y modos,
pregunta y responde por boca de todos,
llorando y riendo en tiempo y sazón.

Personajes

Un aspecto destacable de La Celestina es la mezcla de personajes de diferentes grupos sociales que muestran, con su presencia, la complejidad de la sociedad. Sin duda es uno de los rasgos más novedosos de la obra, pues no es común en la literatura medieval castellana que los seres marginales cobren protagonismo, a la vez que aporta un tono realista que convierte a la obra en el precedente principal tanto del género caballeresco, que emana de ella, como de la literatura picaresca que se desarrollará a partir del siglo XVI.

Se pueden establecer dos grupos de personajes en función de su procedencia social: los que forman  el mundo de las clases altas, en torno a Calisto y Melibea, y los que forma el mundo de las clases bajas, en torno a la figura de Melibea.

El mundo de las clases altas lo componen Calisto, Melibea, Pleberio y Alisa.

Calisto

Es un caballero ocioso y egoísta que no se mueve nada más que por sus propios intereses, ligados, durante toda la obra, a sus deseos amorosos inspirados por Melibea. Su amor no es un amor idealizado, sino más bien físico, carnal, y lo llevará a anteponer su pasión a cualquier otro concepto moral  o cívico. No le importan los medios para conseguir sus propósitos; por eso dilapida su fortuna y confía la consecución de su amor a Celestina, una vieja alcahueta con menos escrúpulos que él mismo.

Melibea 

Se nos presenta en un principio como el prototipo de la dama del amor cortés, distante y esquiva, pero pronto caerá en las redes de la lujuria, tras la mediación de Celestina y no habrá barreras que frenen su pasión. Al ver perdida la fuente del placer, tras la muerte de Calisto, siente que la vida no tiene interés y se suicida.

Pleberio y Alisa

Los padres de Melibea representan una autoridad paterna poco rigurosa, al tiempo que parecen vivir engañados respecto a su hija, a la que tratan como si fuera aún una niña. Dotado de un mayor protagonismo, Pleberio no es el padre autoritario del que dependen el honor y los movimientos de su hija, sino más bien un ser humano que se siente cercano a ella y que respeta su libertad. Sin duda por eso su lamento final, cargado de retoricismo, lo muestra derrotado ante la fuerza arrolladora del amor y del mundo, a quienes culpa de la muerte de su hija.

El mundo de las clases bajas lo representan Celestina, Sempronio, Pármeno, Elicia y Areúsa.

Celestina

Es la figura central de la obra. A su alrededor se mueven todos los demás personajes: en su entorno cercano, sus criadas, Elicia y Areúsa; en el mundo exterior a ella, Calisto y Melibea, quienes dependen tanto de sus acciones que no pueden lograr sus objetivos sin su ayuda; y en el camino que une esos dos mundos distantes, los criados de Calisto, Sempronio y Pármeno, que sirven de nexo entre el burdel de Celestina y el palacio de aquel. Celestina es un personaje egoísta, que no repara en ningún obstáculo a la hora de conseguir lo que quiere. Es la alcahueta falsa, hipócrita y astuta que se muestra humilde ante los poderosos, a quienes desprecia y de cuyas debilidades se aprovecha.

Sempronio y Pármeno

Los criados de Calisto comienzan militando en bandos opuestos. Sempronio, más codicioso y con menos escrúpulos, no duda en ponerse desde el principio del lado de Celestina para sacar provecho de los males de amor de su amo. Pármeno, sin embargo, tendrá que ser convencido por Celestina (quien le ofrece el amor de Areúsa) para que se una a ella, pero luego demostrará una ambición sin límites.

Elicia y Areúsa

Son prostitutas del burdel de Celestina y amantes de Pármeno y Sempronio, contribuirán, con su odio hacia Melibea y su afán de venganza por la muerte de sus amigos, al trágico final.

Lenguaje y estilo

Para reflejar las diferencias de los mundos que aparecen en La Celestina, Fernando de Rojas  distingue a unos personajes de otros por su forma de hablar. Así, los parlamentos de los personajes nobles son más cultos y ampuloso, con referencias históricas y citas de autores clásicos, y con un predominio de la re´torica

Temas e intención de la obra

  • El amor. Es el asunto central de la obra, visto desde diferentes perspectivas. Aparece como una enfermedad (así la contemplan los tratados médicos de la época) con síntomas como enajenación mental, pérdida del apetito, etc., los cuales muestra Calisto de forma exagerada. Con su comportamiento egoísta hacia Melibea, representa una caricatura del modelo literario del amor cortés, tan de moda en los cancioneros de la  época y en las novelas sentimentales. Por otro lado, este amor encubre en Calisto un deseo sexual que se presenta sin tapujos en los criados, en las prostitutas y en la propia Celestina. Existe también en la obra un amor sincero, el que siente Melibea, si bien sobre él pesa la sombra del hechizo amoroso de Celestina.
  • La muerte. En el caso de Melibea y de Calisto aparece como una consecuencia respectivamente  del amor ilícito y de la lujuria. En el caso de los criados y de Celestina, se presenta como resultado de la codicia y de la avaricia. La muerte, en general, aparece mencionada muchas veces como premonición, y en efecto, es el final que espera a todos los personajes que se han dejado llevar por pasiones irracionales o inmorales.
  • La fortuna. Aunque son habituales las alusiones a la fortuna entendida como suerte cambiante, de la lectura de la obra se desprende la idea de que cada uno labra su propio destino. La “caída” en pasiones irracionales o pecaminosas conduce a la muerte.
  • Otros temas. Aparecen otros asuntos  como la hechicería, la honra, el dinero, etc., relacionados con la cambiante realidad de la época.

 En La Celestina se aprecia ya el cambio de mentalidad medieval a la renacentista: la religión, la vida como camino hacia el cielo, la visión ordenada y optimista del mundo se ven sustituidas por la exaltación del goce carnal y de los placeres aquí en la Tierra, la primacía de los valores materiales, el pesimismo, el egoísmo y la presencia del resentimiento y la envidia en las relaciones humanas.

En definitiva, el hombre ha perdido la protección divina y ha quedado a merced de los caprichos  de la fortuna. Se ha apuntado otra serie de interpretaciones para la obra de Rojas, estas son algunas de las más reconocidas:

  • La obra representaría un intento de liquidar el mundo artificioso e irreal de la novela sentimental con sus amores literaturizados, estilo elevado, sentimentalismo y muertes por amor. La Tragicomedia, con su brutal realismo, significaría lo mismo que un siglo más tarde supuso el Quijote con respecto a las novelas de caballerías.
  • La Celestina supone un aviso para padres y jóvenes enamorados, acerca de los peligros que encierra abandonarse por completo a la pasión.
  • Rojas también pretendería denunciar a las personas como la vieja Celestina, cuyas artes de corrupción y brujería les permiten apoderarse de la voluntad de jóvenes inocentes e inexpertas como Melibea.

Originalidad de La Celestina

La grandeza y singularidad de La Celestina se manifiesta en cuatro aspectos principales:

  • Profundo conocimiento de la naturaleza humana, a través de sus sentimientos, virtudes y vicios. Se manifiesta, sobre todo, en la figura de Celestina, capaz de dominar a los demás personajes (en especial a Melibea, Pármeno y Areúsa), gracias a sus dotes psicológicas y a su portentosa facilidad de palabra. Es el personaje más sugestivo de la obra, hasta el punto de que acabó por darle título.
  • Realismo con que refleja la sociedad: se advierte en el enfrentamiento entre amos y criados, en el  predominio de los intereses materiales, así como en el resentimiento y la corrupción de los diversos estamentos sociales. Por todo ello, Cervantes, en el prólogo del Quijote, pudo definir La Celestina como “libro a mi entender divino, si encubriera más lo humano”.
  • Riqueza lingüística de La Celestina: resulta portentosa, hasta el punto de que en sus páginas la lengua española alcanza ya la madurez plena. Se combina la expresión culta (latinismos, frases largas, enumeraciones, paralelismos) con la expresión coloquial-popular (refranes, exclamaciones, expresiones malsonantes), según la clase social de los interlocutores  o –en el caso de la vieja Celestina–, dependiendo del personaje al que se dirige su incontenible charla.

La obra se convierte así en un verdadero caudal de experiencias, porque a través de las palabras tanto de Celestina como de todos y cada uno de los personajes, se manifiesta una experiencia vital compleja, expresada mediante refranes, sentencias clásicas o variadas anécdotas, que enseñan al lector a comprender el mundo.

(edu365.cat)

La Tragicomedia de Calisto y Melibea contiene atractivos suficientes para complacer a una gran diversidad de lectores. Hay quienes preferirán la perfecta trabazón de su intriga, que conduce sin vacilaciones y de forma verosímil hacia su triste final. Otros apreciarán la complejidad de los personajes, en especial de caracteres tan sólidos y veraces como los de Celestina, Melibea, Pármeno o Areúsa. Algunos valorarán, por encima de todo, las estampas pintorescas y los cuadros de costumbres contenidos en la obra, tan evidentes, por ejemplo en la comida en casa de la alcahueta o en la descripción de su laboratorio de pócimas y cosmétcos.

Esa variedad de perfiles, que constituye la mayor riqueza de La Celestina, no entra en contradicción con el hecho de que Fernando de Rojas pretende mostrar con su obra que todo se rige por la tensión, el desorden y la violencia, desde los fenómenos atmosféricos hasta el comportamiento de los animales. Y, por supuesto, también de los seres humanos.

Casi todos vosotros leísteis la versión adaptada de La Celestina que os propusimos en 3º ESO, así que, al menos en teoría, conocéis el argumento de la obra; no obstante,  os puede venir bien este vídeo donde Francisco Rico, uno de los mayores especialistas en literatura clásica española, nos introduce a su lectura, con escenas clave del desarrollo de la acción, en una versión teatral realizada para RTVE.

Leímos la versión adaptada , pero si os aparece leer la “versión para valientes”, es decir, la original, no tenéis más que pinchar en la imagen para leer la versión que ofrece la Duke University:

La Celestina (Duke University)

Si os interesa saber más sobre La Celestina puede resultaros útil la página web  del Centro Virtual Cervantes . Encontraréis la biografía de Fernando de Rojas así como abundante bibliografía sobre la obra, una excelente galería de imágenes, obras completas digitalizadas y fonoteca.

 

En la página web Celestina visual podéis encontrar más de 2800 imágenes de La Celestina.

 

 

El IES Sierra de Almenara ofrece un objeto de aprendizaje en el que se estudia La Celestina mediante una herramienta que se llama EDILIM, es decir, un libro interactivo. En este libro podéis encontrar una introducción, un resumen del argumento, un análisis de los personajes, un mapa conceptual de los temas y de los registros lingüísticos de la obra y una serie de actividades sobre personajes y de completar textos. Echadle un vistazo:

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Hemos hablado en clase de que la principal habilidad de Celestina es su capacidad de convencer mediante las palabras.  En este fragmento de la película La Celestina, dirigida por Gerardo Vera y protagonizada por Penélope Cruz y Terele Pávez podemos observar las artes que pone en práctica Celestina para manipular a la joven Melibea.  Hay que tener en cuenta, sin embargo, de que esta adaptación cinematográfica no respeta el texto original, así que vais a encontraros con que las palabras de Celestina y Melibea no son exactamente las que habéis leído en el libro. Por otra parte, y como tendréis ocasión de comprobar, la película no es una adaptación excesivamente buena y la dicción de los actores, especialmente la de Penélope Cruz, deja bastante que desear. Terele Pávez, sin embargo, está genial:

Procedente de la misma película podemos ver esta escena en la que se muestra la muerte de Celestina. Es muy interesante porque se aprecia muy bien el tema de la avaricia y las bajas pasiones de la obra. Los subtítulos en ¿japonés? lo mejor:

Uno de los momentos más memorables de la obra es la muerte de Melibea y el posterior planto (discurso fúnebre) de su padre, Pleberio. En esta escena de la misma película podemos verlo. La escena, ya lo veréis, es excesivamente melodramática y la interpretación de Penélope Cruz es tan exagerada que resulta cómica, pero bueno…

ACTIVIDADES SOBRE LA CELESTINA

[Fuentes: BLECUA, José Manuel [et al.] (2008), Lengua castellana y Literatura 1º, Madrid: Editorial SM; FERNÁNDEZ  SANTOS, Alonso [et al.] (1992), Literatura 2º, Barcelona: Magisterio Casals; ARROYO CANTÓN, Carlos [et al.] (2006), Lengua castellana y Literatura 1º de Bachillerato, Madrid: Oxford; GARCÍA MADRAZO, Pilar [et al.], (2008) Lengua castellana y literatura 1º de Bachillerato, Zaragoza: Edelvives. Proyecto Zoom;  MELÉNDEZ, Isabel [et al.], (1996) Lengua y literatura castellana 4ºESO, Madrid: ESLA; PASCUAL, José A. [et al.](2008) Lengua y literatura 1º Bachillerato, Madrid: Santillana; ESCRIBANO, Elena [et al.](2008), Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, VALENCIA: ECIR; MARTÍ, S. [et al.] (2002), Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Barcelona: Teide; MARTÍ, S. [et al.] (2015) Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Barcelona: Teide; MATEOS DONAIRE, E. [et al.] (2015), Lengua castellana y literatura 1º Bachillerato, Madrid: McGrawHill; RIQUELME, J. [et al.] (2015), Lengua castellana y literatura 1º Bachillerato, Valencia: Micomicona; GARCÍA GUTIÉRREZ, M. [et al.] (2015), Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato. Serie Comenta, Madrid: Santillana; GUTIÉRREZ, S. [et al.] (2015) Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Madrid: Anaya.]