Fra Anselm Turmeda (1352-1430)

Anselm Turmeda fue un poeta mallorquín de curiosísima personalidad que, conocedor de las lenguas romances y del árabe, de la cultura cristiana y la musulmana, escribió en catalán y en árabe, y con ello señaló estrechísimas vinculaciones entre ambos mundos.

Nació en Mallorca en 1352, ingresó en la orden de San Francisco y fue a Bolonia para  completar sus estudios teológicos. Años más tarde confesó que uno de los maestros que tuvo en Bolonia le confió secretamente que Mahoma el Mesías que anunciaban los Evangelios y que su religión era la única verdadera.

Hacia 1385 fra Anselm Turmeda fue a Túnez, abjuró del cristianismo y se hizo mahometano; se casó con la hija de un alto dignatario, y el sultán le dio el cargo de jefe de las aduanas. Llegó a dominar la lengua árabe. A pesar de repetidas gestiones de los reyes de Aragón y del papa Benedicto XIII para que Turmeda regresara a tierras de cristianos, con toda suerte de garantías y perdones por su abjuración, el mallorquín siguió viviendo en Túnez con su mujer y sus dos hijos, sin duda, haciendo un doble juego que le dejaba la puerta abierta para regresar a su país, y su vida se prolongó en el norte de África por lo menos hasta 1423.

Hay que señalar que en sus obras catalanas puso interés especial en no esconder su doble y contradictora condición de franciscano y de musulmán, y las firmaba “fraile Anselm Turmeda, en otra manera llamado Abd Allah”, y en todas ellas, a pesar de sus intenciones y alusiones, siempre aparece como cristiano.

Tuhfa: regalo del letrado para refutar a los partidarios de la Cruz

Simultáneamente a sus escritos en su lengua nativa compuso en árabe el llamado Tuhfa, cuyo título completo es Regalo del letrado para refutar a los partidarios de la Cruz. en el que aunque da noticias autobiográficas, esconde ser Anselm Turmeda, y que constituye una refutación y caricatura de los dogmas de la fe cristiana, a veces con habilidad y sutiles sofismas. Este tratado de Turmeda tuvo amplísima difusión en el mundo musulmán.

Libro de los buenos consejos (Libre dels bons amonestaaments)

En 1398 escribió en verso el agudo y divertido Libro de los buenos consejos, en el que hay muchos pasajes tomados de un poema italiano de un autor conocido por “el esclavo de Bari”, y en el que, al lado de sensatos y elementales consejos cristianos, hay cínicas amonestaciones y, sobre todo, una pintoresca digresión sobre el poder universal del dinero, con intencionados y agudos ataques a las órdenes religiosas.

Coplas de la división del reino de Mallorca (Cobles de la divisió del regne de Mallorques)

Escritas también en 1398, Turmeda traza en ellas una ficción alegórica en la que aprovecha la ocasión para elogiar la ciencia y las virtudes de frailes de diferentes órdenes que vivían entonces en Cataluña y en Mallorca y para dedicar alabanzas al rey Martín I.

Disputa del asno (Disputa de l’ase)

No se ha encontrado el texto original catalán de esta obra, la más importante de Anselm Turneda, escrita entre 1417 y 1418, a pesar de que se tienen noticias de que fue impresa. La conocemos gracias a una traducción francesa, publicada en Lyon en 1544 y a un fragmento catalán en verso. El hecho de que la Inquisición la incluyese en el Índice de Libros Prohibidos en 1583 contribuyó, sin duda, a su desaparición.

La obra desarrolla una polémica entre el autor “fra Anselm” y un asno roñoso, escuálido y rabón, sobre la preeminencia del hombre o del animal.  A favor del hombre, fra Anselm desarrolla una serie de argumentos, que son hábilmente rebatidos por el asno, hasta que aquel aduce la encarnación del Hijo de Dios, con lo que su adversario se da por vencido. Este final, escrito por quien hacía años había renegado del cristianismo, hace más cínica la actitud de Turmeda, sobre todo si tenemos en cuenta que hasta aquí el cuerpo de la obra es en gran parte traducción literal de un apólogo inserto en la Enciclopedia de los Hermanos de la Pureza de Basora.

Pero en la Disputa del asno hay una serie de cuentecillos intercalados que son originales de Turmeda  y que revelan su invención y su arte como narrador. Entre ellos llaman la atención el desenvuelto cuento del dominico fra Joan Juliol, que percibe un desvergonzado diezmo de su ingenua penitente madona Tecla, y que ocurre en Tarragona; el de confesor avaro, procedente del Novellino italiano, que tiene lugar en Palma de Mallorca, y cuyo protagonista es fran Joan Oset, dominico catalán; el del pecado de la gula, situado en Cambrils, “en el campo de Tarragona”, y el de la envidia, que ocurre en Falset; el del rufián Nadalet, que suplanta la personalidad de un joven mercader de Barcelona, etc. Se trata, pues, de cuentos antimonásticos, situados en lugares muy concretos, en especial en lo que hoy es la provincia de Tarragona, y en cuya trama aparecen de vez en cuando personas, sobre todo frailes, que realmente existían y vivían en aquellos lugares.

En la Disputa del asno coloca Turmeda una larga profecía en verso (a la que sigue su explicación en prosa), muy propia del autor, que escribió otros textos similares, que son de carácter merlinesco y gozaron de gran popularidad y aceptación, ya que consta que Margarita de Monferrato se basaba en ciertos vaticinios de Turmeda para animar a su hijo, el último conde de Urgel, en sus pretensiones a la corona.

 

La singular postura de Turmeda tuvo motivaciones no del todo aclaradas. Es posible que renegara del cristianismo a consecuencia de una honda crisis espiritual, y que una vez dado el paso decisivo en Túnez, que le hacía romper con el pasado y con el mundo cristiano, al advertir la insistencia con que reyes y papas le facilitaban la posibilidad de regreso y de reducirse a la Iglesia sin castigo, quisiera, con la difusión de sus obras catalanas, mantener cierto equívoco, al paso que con la Tuhfa convencía a los mahometanos de la sinceridad de su conversión.

PARA SABER MÁS…

Podéis ver este vídeo realizado por Terra Incógnita sobre Anselm Turmeda y su obra:

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