El conde Lucanor de don Juan Manuel (1325)

Don Juan Manuel (regmurcia.com)

Don Juan Manuel continuó la labor iniciada por su tío, Alfonso X y se puede considerar el máximo representante de la prosa del siglo XV.

Nació en Escalona (Toledo) en 1382, don Juan Manuel de Borgoña y Saboya (quien, tras fundar la Casa de Manuel de Villena, cambió sus apellidos pasando a llamarse Juan Manuel de Villena y Borgona-Saboya) era sobrino del rey Alfonso X, el Sabio y perteneció a la alta nobleza. Recibió la educación propia de un caballero medieval: se le instruyó en las letras (latín, Teología y Derecho) y en el arte de la caballería y de la guerra. Participó activamente en las intrigas cortesanas contra Alfonso XI, aunque más tarde se reconcilió con él y lo ayudó en la victoria del Salado (1340) contra los musulmanes. Fue de este modo uno de los primeros caballeros en compaginar la carrera de las armas con la labro de escritor. Se retiró en su vejez al monasterio de Peñafiel, donde se dedicó al descanso y al cuidado de su obra, preocupado por el estilo y la corrección de sus escritos y por su preservación. Murió en 1348 en Córdoba, aunque sus restos reposan en Peñafiel.

Noble ambicioso, escritor orgulloso de serlo, don Juan Manuel, es el primer caballero que encarna el ideal de cultivar a la vez las armas y las letras. Su fuerte personalidad se manifiesta una y otra vez en su obra, teñida de intención moral y didáctica, bien porque suele elegir los temas que interesaban a los nobles de su tiempo,  o bien porque aporta abundantes datos autobiográficos en sus libros.

Su condición de noble le hace mostrar cierto desprecio hacia la cultura clerical en latín, aunque seguramente la conocía mejor de lo que aparentaba; quizá por eso predominan en su obra las fuentes orientales. Como los demás autores medievales, don Juan Manuel no siente la necesidad de ser original, pero sí maneja sus fuentes con libertad.

Puede que don Juan Manuel sea también el primer escritor castellano que se afana por conseguir un estilo propio, que él desea claro y conciso. Sin embargo, en su voluntad de ser perfectamente comprendido, puede resultar repetitivo en algunos pasajes.

Además de su obra más lograda, El conde Lucanor, don Juan Manuel escribió otros libros, algunos de ellos perdidos a pesar de sus esfuerzos por conservar los manuscritos. Destacan el Libro del caballero y el escudero, basado, al parecer en el Llibre del orde de la cavaylería de Ramón Llull. Es un tratado didáctico, pedagógico, sobre el arte de la caballería, desarrollado a partir de una trama novelesca en la que un joven entra en contacto con un anciano caballero ermitaño que le enseña las normas de la caballería y cómo ser un caballero perfecto.

El Libro de los Estados tiene su origen en la leyenda de Barlaam y Josafat (una versión cristiana de la leyenda de Buda); Josafat vive sin salir de su palacio y sin saber lo que son la enfermedad y la muerte; un día sale y descubre la existnecia de la muerte. Nuevamente un ermitaño, Barlaam, le explicará el sentido de la muerte y de nuestra existencia. Como veis, de nuevo domina el valor pedagógico en el texto. Don Juan Manuel busca enseñar determinado valores fundamentales: la educación, el comportamiento, el gobierno, etc. esta vez desde la perspectiva religiosa.

El Conde Lucanor

El Conde Lucanor (h.1330) constituye la primera gran colección de cuentos en castellano. El libro está precedido de dos prólogos y presenta tres partes: una colección de cincuenta y un ejemplos, una relación de proverbios y un tratado doctrinal.

Los cuentos van dirigidos a un público general. Cada relato está enmarcado por un diálogo entre el conde Lucanor y Patronio y siempre tienen la misma estructura:

  • El conde Lucanor cuenta sus preocupaciones a Patronio, su consejero.
  • Patronio le aconseja a través de un ejemplo, un cuento o un relato breve y le transmite una enseñanza moral o religiosa.
  • Tras oír a Patronio, se indica que el conde Lucanor aplicó su enseñanza con buenos resultados.
  • Al final interviene el autor, don Juan Manuel, que manda escribir el ejemplo y sintetiza la moraleja en unos versos.

Las fuentes de los ejemplos son muy diversas. Hay relatos procedentes de remotos textos orientales, otros derivados de ejemplos usados por los predicadores para amenizar los sermones y, por último, algunas fábulas de la tradición grecolatina.

Los personajes

Es necesario distinguir los personajes del marco narrativo de los de los relatos:

  • Personajes del marco narrativo:
    • El conde Lucanor. Es en realidad, un trasunto del propio don Juan Manuel. Sus preocupaciones son las típicas de un noble ambicioso que pretende engrandecer sus dominios y, al mismo tiempo, asegurar la salvación de su alma.
    • Patronio. Es el consejero del conde. Representa también a don Juan Manuel, pero en su faceta de educador y narrador.
    • Don Juan Manuel. Al final de cada ejemplo aprueba el relato y su aplicación práctica en la vida de Lucanor, respaldando su valor literario y su validez didáctica.
  • Personajes de los relatos:
    • Personajes históricos. Al modernizar el contenido de los cuentos, don Juan Manuel introduce conocidas figuras históricas de la Edad Media: Ricardo Corazón de León, el sultán Saladino, Alvar Fáñez, etc.
    • Personajes tipo. Encontramos una galería de figuras representativas de esta época: ancianos pobres, beatas, ermitaños, comerciantes, moras…
    • Animales. Son frecuentes en los ejemplos que proceden de fábulas de Esopo: la hormiga representa la laboriosidad; la zorra, la astucia; el león, la valentía, etc.

Contenido

Los ejemplos recogen relatos útiles para un noble castellano de finales de la Edad Media. Las preocupaciones fundamentales de un señor medieval eran aumentar y conservar sus dominios y el prestigio de su linaje (la “hacienda” y la “honra”). Al mismo tiempo, como cristiano, su otra inquietud era asegurar la salvación de su alma dentro de su estamento, es decir, actuando como noble.

Además de cumplir una finalidad didáctica, los ejemplos son relatos con valor literario que recrean situaciones o anécdotas.

Organización

El Conde Lucanor se inscribe en una corriente cuentística en la que confluyen la tradición oriental, transmitida por los árabes en la Península, y la tradición clásica. De la primera, el autor toma la organización de los relatos dentro de un marco narrativo. El diálogo entre el conde Lucanor y Patronio, que se repite de manera casi idéntica en cada uno de los ejemplos, sirve de estructura organizativa.

A diferencia de lo que ocurre en otras colecciones europeas contemporáneas — como el Decamerón del italiano Boccaccio, o Los cuentos de Canterbury, del inglés Chaucer–, la obra de don Juan Manuel carece de un relato global que incluya dentro de él el conjunto de las narraciones. Las características que unen los ejemplos son la similitud de los temas tratados y la repetición del modo en que están organizados y presentados los relatos, de manera que estos forman una serie parecida a la de las cuentas de un collar.

Temática

La temática de los ejemplos puede dividirse en dos grupos puede dividirse en dos grupos. Uno tiene que ver con las inquietudes espirituales y el otro con la vida en la tierra. El segundo abarca todas las facetas del comportamiento humano, sobre todo en relación con el conocimiento humano, sobre todo en relación con el conocimiento de uno mismo y de los demás. Así aparecen los temas de la guerra y la paz, de la riqueza y la pobreza, de las relaciones en el seno familiar, del engaño y la lealtad entre amigos. Otros ejemplos muestran las consecuencias negativas que se siguen de las debilidades humanas (frecuentar malas compañías, fiarse de los aduladores,  caer en la ira o la avaricia…).

A pesar de que los ejemplos están ambientados en la Castilla de la Edad Media y responden a la perspectiva de un noble, sus enseñanzas son universales.

Estilo

Este autor tiene una clara conciencia de escritor, por lo que en sus obras muestra su voluntad por cuidar el estilo. Emplea un estilo que muestra su preocupación por el lenguaje, con un amplio vocabulario, una adjetivación exacta y un uso excesivo de oraciones copulativas, lo que imprime a sus escritos un ritmo lento.

La prosa de don Juan Manuel supone un gran avance en el desarrollo de la literatura en castellano. Utiliza frases subordinadas unidas con nexos lógicos que sirven de vehículo a las reflexiones morales, pero también sabe emplear el diálogo que muestra a los personajes tal como son. Su dominio de la retórica se manifiesta en el uso de imágenes y en la alternancia entre un estilo amplificatorio (los cuentos) y otro breve y condensado (los versos finales).

Los cuentos de don Juan Manuel han sido recreados por otros autores en numerosas ocasiones. El relato “De lo que contesçió al mancebo que casó con una mujer muy fuerte y muy brava” sirvió de inspiración a Shakespeare en La fierecilla domada y a Alejandro Casona en Retablo jovial. “De lo que constesçiço al rey con los burladores que fizieron el paño” fue imitado por Cervantes en El retablo de las maravillas.

Leer El conde Lucanor

El interés por la literatura española no conoce fronteras, si tenéis interés en leer una selección de textos de El Conde Lucanor, la Universidad de Otawa,  en la página del profesor J.M. Ruano de la Haza, os ofrece la posibilidad de conocer de primera mano los textos de don Juan Manuel.

El texto completo de El Conde Lucanor está disponible, como siempre, en la Biblioteca Virtual Cervantes.

Y, por supuesto, El Conde Lucanor está en la Biblioteca de nuestro Centro. Tenemos la versión completa en castellano del siglo XIV (solo para valientes), ediciones en castellano actual y otras adaptaciones. Pasaos por allí y os presto un ejemplar.

Actividades sobre El conde Lucanor

Para repasar lo que ya sabes sobre el libro de El Conde Lucanor de don Juan Manuel, puedes consultar este completísimo material interactivo. Tiene de todo: teoría, vídeos, juegos…

Este otro material también es interesante:

Para aprender a comentar y analizar los cuentos de don Juan Manuel os propongo esta serie de actividades:

Una curiosidad…

Hace algún tiempo una youtuber llamada Fa, desde su canal Las palabras de Fa,  hizo leer El conde Lucanor  a muchos otros jóvenes con su explicación mal hecha, como dice ella; pero llena de entusiasmo y pasión por la literatura. En ella explica uno de los cuentos de El conde Lucanor:

Si tras oír a Fa, os apetece leer el cuento, fantástico, pero para los que todavía no se animan, aquí está esta versión que realizó RTVE en su programa Cuentos y leyendas. Haced clic en la imagen y podréis verlo

[Fuentes: BLECUA, José Manuel [et al.] (2008), Lengua castellana y Literatura 1º, Madrid: Editorial SM; FERNÁNDEZ  SANTOS, Alonso [et al.] (1992), Literatura 2º, Barcelona: Magisterio Casals; ARROYO CANTÓN, Carlos [et al.] (2006), Lengua castellana y Literatura 1º de Bachillerato, Madrid: Oxford; GARCÍA MADRAZO, Pilar [et al.], (2008) Lengua castellana y literatura 1º de Bachillerato, Zaragoza: Edelvives. Proyecto Zoom;  MELÉNDEZ, Isabel [et al.], (1996) Lengua y literatura castellana 4º ESO, Madrid: ESLA; PASCUAL, José A. [et al.](2008) Lengua y literatura 1º Bachillerato, Madrid: Santillana; ESCRIBANO, Elena [et al.](2008), Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, VALENCIA: ECIR; MARTÍ, S. [et al.] (2002), Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Barcelona: Teide; MARTÍ, S. [et al.] (2015) Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Barcelona: Teide; MATEOS DONAIRE, E. [et al.] (2015), Lengua castellana y literatura 1º Bachillerato, Madrid: McGrawHill; RIQUELME, J. [et al.] (2015), Lengua castellana y literatura 1º Bachillerato, Valencia: Micomicona; GARCÍA GUTIÉRREZ, M. [et al.] (2015), Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato. Serie Comenta, Madrid: Santillana; GUTIÉRREZ, S. [et al.] (2015) Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Madrid: Anaya.]

 

 

 

 

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