El canciller Pero López de Ayala (1332-1407)

El Canciller don Pero López de Ayala (1332-1407)

Pedro_López_de_AyalaNació en Quejana (Álava) en 1332 y murió en 1407. Procedía de una familia noble y rica. Desde muy joven había participado en la vida de la corte de Pedro el Cruel, primero como doncel y luego como capitán en la guerra contra Aragón y contra don Enrique de Trastámara; cuando la crueldad y la arbitrariedad del rey Pedro se hicieron injustificables, se unió con otros nobles al bando del príncipe sublevado, en cuyos ejércitos luchó en la batalla de Nájera (1367), en la que fue hecho prisionero. A los cinco meses ya estaba en libertad y luchando en el bando de don Enrique hasta su victoria definitiva. A partir de entonces ocupó cargos palatinos de confianza y le fueron encargadas misiones delicadas misiones diplomáticas. Bajo el reinado de Juan I interviene en la cuestión portuguesa, cae prisionero en Aljubarrota y pasa treinta meses de cautiverio. Al final de su vida, Enrique III lo nombró canciller mayor de Castilla.

images (1).jpgPero López de Ayala fue un hombre de gran cultura, gran lector de libro y abierto a muchas curiosidades. Tradujo del latín al castellano las Morales de San Gregorio, basadas en el Libro de Job, y el De casibus de Boccaccio, que tituló Caída de príncipes, y sobre la versión francesa de Pierre Berçuire, las tres primeras décadas de la historia de Roma de Tito Livio. Redactó un muy curioso Libro de la caza de las aves.

Pero López de Ayala vivió en los terribles tiempos de la peste negra, del cisma de Occidente y  de la sangrienta guerra civil castellana, y sufrió dos cautiverios a consecuencia de dos derrotas militares del ejército en que militaba. El canciller se entregó a la angustia ante tantas calamidades como se aprecia cuando se observa que, entre todos los libros de la Biblia, eligió traducir el de Job, y entre todas las obras de Boccaccio, prefiere la que tiene como tema las desventuras de los hombres ilustres. Las mismas notas pesimistas se reflejan en su obra Rimado de palacio.

Rimado de palacio

220px-Rimado_e.jpgSe trata de un poema didáctico-moral cristiano con largas elucubraciones sobre las desdichas de Job desarrolladas a lo largo de 2170 estrofas de cuaderna vía. El Rimado de refleja los principales conflictos de la segunda mitad del siglo XIV.

Escrito en primera persona, comienza como si fuera una confesión que un «yo-expositor» realiza de sus pecados. Así pasa revista a los diez mandamientos, los siete pecados capitales, las siete obras de misericordia, los siete sentidos y las siete obras espirituales con las que expurga su alma. Todo esto prepara a este «yo-expositor» para que se explaye sobre los dos males que aquejan al mundo: la crisis de gobierno y la crisis espiritual.

Rompen lo tedioso del texto las reflexiones personales del escritor sobre el arte de gobernar y la corte, acerca del problema del cisma de Occidente y, sobre todo, algunas pinceladas certeras al retratar a los diferentes estamentos de la sociedad.

Las Crónicas

El mayor acierto en la obra literaria del canciller don Pero López de Ayala se encuentra en las crónicas que escribió de los reinados de los reyes a los que sirvió: Pedro I, Enrique II y  Enrique III, esta última interrumpida por la muerte del cronista.

En sus crónicas, López de Ayala  se muestra más riguroso que los cronistas de la época, pues poseía dotes de penetración psicológica y observación más agudas que estos.  Así, mientras los otros cronistas buscan las escenas pintorescas y se recrean en las pompas caballerescas, a López de Ayala sólo le preocupan los hechos y las circunstancias que los rodean.

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