Cantigas de amigo (siglo XII)

CANTIGAS DE AMIGO

Ilustración de las Cantigas de Santa María (apoloybaco.com)

Hasta el descubrimiento de las jarchas, las más tempranas muestras de lirismo peninsular eran los cancioneros gallego-portugueses. Se conservan en tres manuscritos tardíos (el Cancionero da Ajuda, el Cancioneiro da Vaticana y el da Biblioteca Nacional de Lisboa, conocido también como Colocci-Brancuti)[1]

La lírica gallego-portuguesa de carácter popular (las cantigas d’amigo) han llegado a nosotros gracias a los poetas cultos, que se sintieron atraídos por los cantares del pueblo y los imitaron en sus poemas. Estos cancioneiros no contienen sólo cantigas cortesanas al modo provenzal, sino también otros textos puestos en boca de mujeres y que representan la poesía más genuina y pura del mundo gallego portugués.

Gracias a los trovadores gallegos conservamos también algunas huellas de lo que pudo ser la lírica popular en el noroeste de la Península: se trata de las cantigas d’amigo, composiciones que imitan deliberadamente los rasgos populares. Contamos con un único texto de autor individual. Son las Cantigas d’amigo de Martín Códax, un pergamino escrito a cuatro columnas por una sola cara que contiene también la música de seis canciones.

Desde fines del siglo XII, principios del XIII, se conservan poemas gallego portugueses. En los primeros tiempos, los juglares, trovadores y segreles (un tipo autóctono de poeta ajuglarado) se movieron bajo un fuerte influjo provenzal, que se atenuó bajo el reinado de Fernando III que no gustaba de cantores occitanos. Los poetas más celebrados de esta primera época son Bernal de Bonaval, Airas Nunes, Joam Airas, Pero da Ponte, Meendinho, Pero Meogo, Joan Zorro…

Las cantigas d’amigo no aparecen en el Cancioneiro da Ajuda, pero sí en los dos códices italianos. Son unas 500 composiciones de distintas épocas y autores.

Estas piezas son de enorme interés para el estudio de la lírica primitiva ya que sus temas presentan una situación típica muy similar a la de las jarchas: una mujer se lamenta de los sinsabores del amor y, como se ha visto, también presente en toda la lírica popular occidental de la época.

Las cantigas de amigo son comúnmente, pues, un monólogo de la muchacha enamorada, pero encontramos también diálogos entre la madre y la hija o entre el amigo y la enamorada. Los elementos narrativos se han eliminado o se han reducido al mero anuncio introductor del parlamento.

El tema general ofrece un cierto número de variantes dentro de los límites del género. Son abundantes las cantigas dedicadas al mal de la ausencia, la desesperación del que espera, los celos y el insomnio. Menos común es el cántico de alegría por el regreso del amigo.

La reiteración de algunos escenarios y circunstancias ha engendrado algunos subgéneros como la barcarola o canción marinera, la cantiga de romería, las bailadas, las canciones de mayo, las albadas o las cantigas de tema venatorio. Es frecuente que una sola composición pertenezca a distintos subgéneros.

La forma característica de las cantigas de amigo es la canción paralelística, que no es algo circunstancial o accesorio, sino el artificio esencial al que se pliegan los demás elementos, tanto métricos como temáticos y estilísticos.

Un rasgo esencial del paralelismo de las cantigas de amigo es su inmovilidad, las cantigas tienen una progresión narrativa mínima y los versos del poema son a un tiempo reiteración de lo dicho y adición de nuevos elementos.

Asensio distingue en las cantigas de amigo tres tipos de paralelismo: el verbal, el estructural y el semántico. La fórmula más característica es el leixaprén: los dísticos se emparejan de dos en dos, de igual contenido semántico y con versos que repiten todas las palabras excepto las rimadas.

 

En Lixboa, sobre lo mar.              A1
barcas novas mandei lavrar,     A2
ai mia senhor velida!                   Estribillo

En Lixboa, sobre lo ler                 B1
barcas novas mandei fazer,       B2
ai mia senhor velida!                   Estribillo

Barcas novas mandei lavrar      A2
e no mar as mandei deitar,        A3
ai mia senhor velida!                    Estribillo

Barcas novas mandei fazer       B2
e no mar as mandei meter,        B3
ai mia senhor velida!                   Estribillo

Si os apetece oír algunas cantigas de amigo podéis empezar con Ondas do mar de Vigo, de Martín Codax, si queréis leer la letra, la tenéis en el power point del tema.

[1] El Cancionero Colocci-Brancuti se debe a la diligencia del abreviador papal de la corte de León X, Angelo Colocci (1467-549) que hizo copiar y anotar los poemas. Los amanuenses, que eran italianos, estragaron el texto, pero impidieron su pérdida definitiva y nos transmitieron interesantes noticias sobre la autoría de los poemas.

Esta otra cantiga se llama Mia irmana fremosa:

¿Os han quedado ganas de oír más? No tenéis más que entrar en aquí y podéis oír diversas cantigas de Martín Codax. En la página hay más información, pero está en gallego.