Beatriz de Dia (1140-1175)

Beatriz de Dia, una señora bella y buena

Poco sabemos de Beatriz de Día, más conocida como la condesa de Día, excepto una frase entresacada de una “vita” (una biografía) que dice: “La Condesa de Día fue  mujer de Guillermo de Poitiers, una señora bella y buena. Y se enamoró de Rimbaud de Orange, e hizo sobre él muy bellas canciones”

Beatriz había nacido en 1140. Para algunos historiadores, Beatriz fue la hija del conde Isoardo II de Die, aunque otros creen que nació en el Dephinado de Viennois y, por tanto, sería hija de Guiges IV. Según esta hipótesis, llegó a ser condesa de Día tras su matrimonio con Guillermo de Poitiers, quien tenía posesiones en el condado de Die. Fue una de las más famosas trovadoras de su tiempo. Dedicó su poesía a su amor prohibido, el trovador Rimbaud de Orange. En sus canciones proclama el amor adúltero, prohibido pero arrebatador, pasional y trágico.Sus versos transpiran el carácter de una mujer valiente y dispuesta a romper con la eterna imagen de mujer callada, obediente y sumisa.

Un buen ejemplo es la canción Estat ai en greu cossirier, (He estado muy angustiada):

He estado muy angustiada
por un caballero que he tenido
y quiero que por siempre sea sabido
cómo le he amado sin medida;
Ahora comprendo que yo me he engañado,
porque no le he dado mi amor,
por eso he vivido en el error
tanto en el lecho como vestida.
Cómo querría una tarde tener
a mi caballero, desnudo, entre los brazos
y que él se considerase feliz
con que sólo le hiciese de almohada,
lo que me deja más encantada
que Floris de Blancaflor:
Yo le dono mi corazón y mi amor,
mi razón, mis ojos y mi vida.
Bello amigo, amable y bueno,
¿cuándo os tendré en mi poder?
¡Podría yacer a vuestro lado un atardecer
y podría daros un beso apasionado!
Sabed que tendría gran deseo
de teneros en el lugar del marido,
con la condición de que me concedierais
hacer todo lo que yo quisiera.

Podéis oírla en su lengua original (la langue d’oc):

Otra de sus composiciones es Ab joi et ab joven m’apais (De alegría y juventud me sacio):

Fin ioi me don’alegranssa (La alegría cortés me da felicidad)

La Condesa de Dia fue la autora de la única partitura de una canción escrita por una mujer de su tiempo que haya llegado hasta nuestros días, A chantar m’er de so qu’eu no volria. (Ahora deberé cantar de lo que no querría):

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