La prosa narrativa renacentista: las novelas celestinescas

a5fig04.jpg

En el siglo XVI también una serie de obras afines al género celestinesco entre las que destaca La lozana andaluza, una novela dialogada cuyo desenfado y carencia de prejuicios morales supera con mucho al de las precedentes.

Francisco Delicado, el autor

De él solo sabemos lo que dice en su obra, en la que interviene como amigo de la protagonista. En la primera edición no quiso hacer constar su nombre, pero nos desvela el secreto seis años después, en el prólogo de su edición del Primaleón.

Se desconoce con exactitud la fecha y el lugar de su nacimiento, aunque sí se sabe que fue sacerdote y que muy probablemente tenía origen converso, lo que concordaría con su marcha a Roma a raíz del decreto de expulsión. Se añade a esto la simpatía y profundo conocimiento que demuestra tener de todo lo relativo a los judíos. Fue discípulo de Antonio de Nebrija, recibió órdenes sagradas y fue vicario del valle de Cabezuela. Quizá su primera obra fuera el pequeño tratado De consolatione infirmorum (Roma, 1525).

Marchó a Italia a fines del siglo XV, posiblemente en 1492 y residió en Roma entre 1523 y 1527; allí publicó en 1525 un opúsculo en italiano sobre las propiedades curativas del palo de Indias con respecto a la sífilis que el propio autor padecía: El modo de adoperare el legno de India Occidentale (Roma, 1525, pero conocido a través de la edición veneciana de 1529). También se ha perdido su obra Spechio vulgare per li sacerdoti che administranno li sacramenti in chiaschedune parrochia (Roma ¿1526?). Abandonó la ciudad tras el Saqueo de esa ciudad por parte de las tropas de Carlos I, que provocó un gran sentimiento antiespañol. Huido de Roma en 1527, se estableció en Venecia, y allí publicó su obra más famosa en 1528, el Retrato de la Lozana andaluza. El éxito le animó a seguir con negocios de impresión y en 1533 editó también en Venecia un Amadís de Gaula y, al año siguiente, el Los tres libros del caballero Primaleón y Polendos su hermano, que forma parte del ciclo del Palmerín de Inglaterra. Publicó además magníficas ediciones de La Celestina (1531 y 1534) y de la Cárcel de amor de Diego de San Pedro. En Venecia conoció al embajador y humanista Andrea Navagero, quien le interesó por las antigüedades hispánicas. En su retiro veneciano escribió también en italiano un librito en el que, entre otras cosas, se refiere al saqueo de Roma.

La lozana andaluza

lozana-anduza_EDIIMA20121119_0375_15.jpgLa obra aparece en Venecia en 1528, pero ya estaba escrita desde mucho antes. Delicado la corrige y añade algunas profecías sobre el saco de Roma de 1527. En estas revisiones intensifica el carácter moral, que reside fundamentalmente en mostrarnos los peligros de toda índole a que están expuestas las prostitutas. Al sobrevenir el desastre del saco, Delicado, tal como hace Alfonso de Valdés, ve en él un castigo de la Providencia divina como respuesta a la vida corrupta y pecadora de la capital italiana.

Esta obra, cuyas raíces hay que buscarla en el género celestinesco, ha sido considerada como el punto de partida de la novela picaresca. En ella se nos ofrece un magnífico retrato, lleno de vitalidad, de la Roma del Renacimiento, con sus vicios y miserias, que sirve de marco a la historia de la protagonista, una hermosa mujer española que se convierte en la más célebre prostituta de la ciudad. Toda la novela gira en torno a las relaciones sexuales que hombres y mujeres mantienen en un ambiente de absoluta despreocupación moral, en el que brilla la Lozana por su sensualidad y ambición.

La obra comienza, como es habitual en la novela picaresca, hablándonos de la ascendencia y orígenes de la protagonista. Aldonza, a quien luego llama Lozana por sus encantos físicos, nace en Córdona. Su padre es un hombre de escasa moralidad. Cuando mueren sus padres se amanceba con un mercader genovés, Diomedes, para poder subsistir. Su bienestar dura muy poco porque el padre de su amante lo encarcela y a ella la arroja al agua.

Consigue llegar a Roma en 1513 donde permanece doce años, hasta 1524. Asistimos a la evolución de la carrera de la Lozana. Establecida en el barrio romano de Pozo Blanco, lleno de españoles, primero se hace famosa por su habilidad en la preparación de cosméticos y medicamentos que curan las enfermedades venéreas; al tiempo que ejerce la prostitución.  Cuando ya han pasado los años de juventud, se dedica a hacer de alcahueta sirviéndose de su larga experiencia en el medio. Es una mujer inteligente que sabe aprovechar  sus encantos para lograr una buena posición.

Aparece la figura de Rampín, en quien se ha visto a su precursor del pícaro; al igual que Lázaro, ha servido a su canónigo y a un escudero, antes de que la suerte le deparara un puesto en la casa y en la cama de la Lozana. Muchas de sus actitudes y aventuras nos recuerdan a los pícaros posteriores; en algunos aspectos estaría más cerca de Guzmán que de Lázaro porque no es un niño ingenuo sino un mozo maleado por el ambiente que se sirve del ingenio para salir adelante.

El texto termina con la marcha de la protagonista a la isla de Lipari, donde acaba sus días “santamente” en compañía de su fiel criado Rampín, adoptando el nombre de la Bellida. Logra así salvarse de la justicia divina que castiga a la ciudad corrupta con el saco, ya que se venía presintiendo a lo largo de toda la obra. La Lozana dirige una epístola a todas las mujeres que quieran ir a Roma a buscar lo que ella buscó, poniéndolas en antecedentes de que la ciudad ha sido bruscamente saqueada y de que todo ha cambiado por completo.

La lozana andaluza responde a un momento de transición entre feudalismo y capitalismo; aparece el trabajo asalariado y, con él, un nuevo tipo de relaciones mercantiles. Impera la ideología de la naciente burguesía con su culto al dinero y a la vida. Simultáneamente se multiplica el número de los marginados que aspiran a un ascenso social casi siempre fallido. En la obra de Delicado se refleja este ambiente y el nuevo código de valores morales que trae consigo.  El autor insiste en que nos ofrece un retratoo sacado de la propia realidad. La Lozana sabe adaptarse perfectamente al medio y para ella el máximo objetivo es la obtención del beneficio; hay que sobrevivir y mejorar caiga quien caiga.

Uno de los elementos más interesantes es el lenguaje. En él se recogen todas las expresiones propias del argot de los personajes, de manera que su lectura resulta prácticamente imposible sin las notas aclaratorias. Se alude constantemente a todo lo relativo al sexo con los más variados eufemismos y metáforas. No hay ninguna obra que nos presente con semejante desenfado y falta de pudor una descripción tan completa del carácter prostibulario.

Leer La lozana andaluza

La Lozana andaluza ha fascinado a un Apollinaire, un Rafael Alberti o un Juan Goytisolo, y probablemente ha dejado su huella incluso en el Ulises de James Joyce. Si os apetece leerla, podéis hacerlo es esta edición modernizada que ha realizado la Biblioteca Virtual Cervantes:

cover.jpg

En 2013 la RAE realizó una edición de la obra que incluye, junto a la edición anotada del texto y un amplio aparato crítico estudios de Folke Gernert y Jacques Joset que abordan cuestiones sobre el autor y la composición de la obra, su género, el contexto literario en que se inscribe y su transmisión textual.

El volumen incluye, junto a la edición anotada del texto y un amplio aparato crítico, estudios de Folke Gernert y Jacques Joset que abordan cuestiones sobre el autor y la composición de la obra, su género, el contexto literario en que se inscribe y su transmisión textual. Podéis hojear las primeras páginas de la edición aquí:

HOJEAR_La_Lozana_andaluza

 

Anuncios