La niebla y la doncella de Lorenzo Silva: una guía de lectura

Esta es una pequeña guía de lectura para entender —y disfrutar, espero—más y mejor La niebla y la doncella de Lorenzo Silva (Barcelona, Editorial Destino, 2002, 1ª edición) (1). Os propongo que penséis algunas cuestiones sobre los diferentes aspectos de la narración y, en especial, sobre la novela policíaca. Puede ser interesante que repaséis, en todo caso, nuestro post sobre la novela policíaca :

1. El narrador

  • Una novela policíaca tiene los mismos ingredientes que cualquier otro relato; sin embargo, la figura del narrador es aquí especialmente significativa porque el relato policial es un juego de puntos de vista. En este tipo de historias es tan importante lo que se muestra como lo que se oculta. El narrador de La niebla y la doncella es el investigador, es decir, el sargento de la Guardia Civil Rubén Bevilacqua, un narrador en primera persona que, a posteriori, nos relata su investigación. ¿Cómo afecta a la historia el hecho de que sea el mismo investigador quien la cuente?
  • Los escritores de novela criminal de los años veinte impusieron una serie de reglas destinadas a potenciar el fair play entre autor y lector, para que éste último y el investigador contasen con la misma información. Las reglas del fair play eran las siguientes:
      1. El detective deduce conclusiones lógicas e inevitables de las pistas que van apareciendo a lo largo del relato.
      2. El crimen debe ser forzosamente un asesinato.
      3. El criminal debe ser una persona de clase social elevada, al igual que los sospechosos.
      4. Los móviles del asesino, siempre personales y racionales, excluyen a los profesionales del crimen, a los criados y a los propios detectives.
    • ¿Crees que en la novela que has leído se siguen las reglas del fair play?
  • El detective Ellery Queen, creado por Manfred B. Lee y Frederic Dannay, introdujo el llamado “desafío al lector”, al preguntarle, en un momento dado, si ya sabía quién es el asesino. ¿Crees que en La niebla y la doncella el detective proporciona al lector todos los indicios y pistas para solucionar el enigma? ¿En qué momento te has dado cuenta de quién era el asesino?

 2. Los personajes

  • Rubén Bevilacqua es el protagonista de la historia; al ser, al mismo tiempo, el narrador, su descripción y sus actos dependen de su propia versión. A través de lo que cuenta de sí mismo y de cómo actúa podemos deducir muchos de los rasgos de su carácter. ¿Es Bevilacqua un “superdetective” al estilo de Sherlock Holmes o su carácter se aproxima más a los detectives “hard boiled” de la novela negra?
  • En el final del capítulo 12 (página 215), el sargento Bevilacqua nos habla de una de sus aficiones: pintar soldados de plomo. Quizá te ayude a caracterizar al personaje saber que Bevilacqua sólo pinta soldados que hayan participado en batallas en las que hayan sido derrotados. Bevilacqua se pone del lado de los perdedores. ¿Crees que esto tiene que ver con su carácter o con la forma en que se nos presenta? 
  • Una de las cuestiones que singularizan al detective Bevilacqua es su pertenencia a la Guardia Civil, un cuerpo a la vez policial y militar. Fíjate en  cómo afecta este hecho en la relación con los superiores, con otros miembros de la Guardia Civil, en especial con Virginia Chamorro, con los implicados en el crimen y con el modo de resolverlo.
  • Virginia Chamorro es la ayudante del sargento Bevilacqua. No es la primera vez que una novela policíaca está protagonizada por una pareja de detectives. En otras parejas, Sherlock Holmes y Watson, por ejemplo, el segundo elemento de la pareja , Watson, en este caso, era el cronista de las aventuras protagonizadas por el héroe. Su papel se limitaba a ser el testigo atónito de las genialidades del “superdetective”. ¿Es este el papel que desempeña Chamorro? ¿Cómo aparece caracterizada en la novela?
  • La relación entre Bevilacqua y Chamorro es muy especial; algunos autores han hablado de “tensión sexual no resuelta”. Bevilacqua es muy ambiguo cuando habla de su relación con su compañera: fíjate en los comentarios que Bevilacqua realiza sobre su compañera. ¿Crees que existe esa tensión?
  • En este libro, la tormentosa relación de Virginia con su novio y la rivalidad mal encubierta con Ruth Anglada hacen que la cabo Chamorro no participe tanto en la investigación como lo hace en otros casos. Recuerda esta conversación al final de la novela. Fíjate en especial en la última intervención de Bevilacqua y piensa si estás de acuerdo. Observa, por último, que en estas palabras se contiene una auténtica “instrucción de lectura” de la novela:
− Por ti, Virginia. Una vez más, no sé qué habría sido de mí si no te hubiera tenido para ayudarme a salir del atolladero.
Mi compañera no se mostró muy halagada por el cumplido. O quizá era que el cansancio también hacía mella en su ánimo.
− No tienes mucho que agradecerme esta vez − respondió.
−¿Y eso?
− Tengo la sensación de que te lo has comido tú casi todo. Al final, fuiste tú el que vio claro lo que yo no había llegado a oler.
El trago de alcohol me recompuso un poco.
− Eso no es verdad −dije −. Ahora tienes la cabeza un poco cargada. Pero cuando estés más despejada, repasa todo lo que hemos hecho. Verás dónde están las claves con las que acabamos desenredando la madeja. Y te darás cuenta de que muchas las conseguiste tú. Aparte de mantener el espíritu y apuntalarme en mis desfallecimientos, como de costumbre”
 
  • Habrás observado que se produce un “extraño triángulo” entre Rubén, Virginia y Ruth. Rubén y Virginia mantienen una  relación marcada por el compañerismo y la frialdad emocional autoimpuesta cuyo precario equilibrio es desestabilizado por la sensualidad arrolladora de Anglada.  En la conversación sobre el amor que mantienen Bevilacqua y Ruth tras su encuentro sexual, aparecen los nombres de dos actrices que representan a las mujeres que atraen a Bevilacqua: las actrices Gene Tierney y Veronica Lake.
                                  
                   Gene Tierney (alohacriticon.com)               Veronica Lake (thegreatfashionist.blogspot.com)

Son dos actrices norteamericanas de los años 40, protagonistas de conocidas películas de cine negro. Gene Tierney protagonizó, entre otras, la película Laura (Otto Preminger, 1940) y Veronica Lake fue una estrella del cine negro con películas como La llave de cristal (Stuart Heisler, 1942) o La dalia azul (George Marshall, 1946).  Lorenzo Silva nos hace un guiño cinematográfico que sirve para perfilar el carácter que quiere dar a los personajes femeninos. Las dos mujeres que le interesan: Ruth y Virginia son, al igual que las actrices que le gustan, una morena y otra rubia y ambas, como las actrices, están protagonizando una historia de investigación criminal.

  • En las novelas policíacas clásicas, ejemplificadas en la obra de Conan Doyle y Ágata Christie, la fórmula del juego deductivo está fundamentada en la oposición radical entre los principios del Bien y el Mal. Este planteamiento produce una fórmula maniquea que podría enunciarse como “los buenos” frente a “los malos”. ¿Ocurre así en esta novela? ¿Se puede definir con exactitud personajes netamente buenos y personajes netamente malos?
  • El detective “hard boiled” (duro de pelar) de la novela negra es muy cínico en la valoración de la sociedad y considera que el asesinato y la violencia de la sociedad provoca una herida moral que la investigación y resolución del crimen no llega a restañar. Suele tener una postura muy cínica en relación a cuestiones como la justicia, la política y el funcionamiento de la sociedad en general. ¿Es así en el caso de Bevilacqua? En este sentido es reveladora la conversación con Nava  (capítulo 12, página 209) y la conversación que mantienen en los capítulos finales. Fíjate bien en la postura que defienden frente al crimen y el papel de la policía y la justicia los personajes que intervienen.
3. El método de Bevilacqua

 A lo largo de la novela Bevilacqua va desgranando opiniones acerca de cómo es y cómo debe ser la tarea de un investigador. A través de estos comentarios se puede deducir el método de Bevilacqua:

“… debo confesarte que, personalmente, los problemas procesales me traen al fresco. Lo que intento es encontrar la verdad, o algo que se parezca de forma coherente a la verdad. Luego el fiscal hará con ella lo que tenga que hacer, por el camino que tenga que seguir, fácil o difícil, eso es su problema.” (capítulo 3, página 56) 
 
“Usted ya sabe lo que es este trabajo. Mucha calle, mucho sueño perdido y paciencia franciscana” (capítulo 4, página 64)
 
“No me sorprendió singularmente que Nava hubiera leído a Conan Doyle, como denotaba su precisa alusión. Muchos funcionarios policiales lo leen. Son libros entretenidos, que sirven para matar el rato (algo que el policía se ve obligado a hacer a menudo) y que además tienen que ver con el negocio. Al menos hasta cierto punto. Ya quisiera uno que el mundo fuera un lugar tan cartesiano como parece cuando lo mira el preclaro Sherlock” (capítulo 6, página 105)
 
“Sólo hay una forma de explicar un homicidio, en Madrid y en Estambul: la buena. Y no estoy hablando de la verdadera, porque quién sabe nunca dónde está la verdad. Sino de la que se tiene en pie. Y la suya, mal que le pesara, cierta o falsa, no había pasado la prueba” (capítulo 6, página 109)
 
“… por prescripción de un profesor sádico, me metí entre pecho y espalda el famoso Tractatus de Wittgenstein. De todo el libro, sólo se grabó en mi memoria la última frase: sobre aquello de lo que no se puede hablar, hay que callar”  (capítulo 7, página 112)
 
“… aunque los años que llevo dedicado a la investigación criminal me han enseñado a no dejar de apuntar ninguna pista, por inconsistente que me parezca en relación con el asunto o por poco fiable que resulte quien me la proporciona” (capítulo 8, página 127)
 
“Hay quien sigue la técnica de escamotear información a sus colaboradores, para llevarles siempre una cierta ventajilla. Nunca he creído que ésa sea una manera válida de abordar una investigación policial. Todos los cerebros que puedan ponerse a procesar información, sin perjuicio de la discreción con que deba actuarse, siempre son pocos.” (capítulo 8, página 140)
 
“A mí no me convence ni la Virgen de Fátima que se me aparezca, hasta que no haya  comprobado lo que me diga por todos los medios  a mi alcance” (capítulo 10, página 164)
 
“Todo crimen tiene una filosofía y una mecánica. A veces la filosofía es imposible de desentrañar o de entender: hay crímenes muy intrincados, otros casuales y no pocos absurdos. La mecánica, sin embargo, está ahí indefectiblemente. Y tiene una lógica, porque las cosas concretas, a diferencia de las abstractas, siempre la tienen. Por eso es crucial tomar todas las precauciones para no dejarse ninguna pieza, ningún rastro que pueda ayudar a reconstruir esa lógica. Muchas veces, más de las que se piensa, de ahí viene la solución” (capítulo 16, página 281)
 
 

4. El espacio

La Gomera (venere.com)

  • En esta ocasión, Bevilacqua y Chamorro deben salir de la península para investigar un crimen que ha ocurrido en La Gomera. La observación del entorno es una pieza clave de la investigación. En este caso, el espacio insular determina muchas de las cuestiones prácticas ya que los protagonistas deben desplazarse en avión o en barco entre las diversas islas lo que marca una compleja red de plazos y circunstancias  a los que debe amoldarse la investigación. Observa con qué detenimiento se explican los desplazamientos y las distintas ubicaciones de los personajes para dar verosimilitud a la narración.

Bosque de laurisilva en el Parque Nacional de Garajonay en La Gomera.
  • El bosque de laurisilva de La Gomera y, en especial, la niebla que lo rodea, van a ser claves   para entender el título.

5. El tiempo

  • Al igual que el espacio el tiempo es clave en el desarrollo de la novela. La novela tiene un desarrollo cronológico lineal pero hay que tener en cuenta que hay un salto temporal entre el primer capítulo, que presenta los hechos en el momento en que ocurrió el crimen, y los siguientes que transcurren durante quince días, diez años después del asesinato.
  • Hay que tener en cuenta, en todo caso, que Bevilacqua relata a posteriori un caso que ya ha sido resuelto. ¿Cómo afecta esto a la forma del relato? Piénsalo

6. La ética vs. la estética.

  • Lee el siguiente texto extraído del libro La novela policíaca española: teoría y práctica de José F. Colmeiro, (Barcelona, Editorial Anthropos, 1994):
“El criterio distintivo de estos subgéneros [“novela policíaca clásica” (o novela enigma) y “novela policíaca negra” (o novela negra) ] se basa en la particular problemática que articulan sus respectivas fórmulas narrativas en torno a dos elementos básicos complementarios en el orden ético y estético. Podemos definir una y otra tendencia por la peculiar relación que se establece entre el plano ético (la actitud del individuo frente a la sociedad como problema moral) y el plano estético (la presentación del rompecabezas como problema moral) a través de unas fórmulas determinadas, en el sentido específico que hemos señalado anteriormente. Estas fórmulas sintetizan la particular alquimia creada por la postura ética y el juego estético que plantea cada obra en particular.
Con la publicación en 1817 del irónico y mal comprendido ensayo de Thomas de Quincey, “On Murder, Considered as One of the Fine Arts”, al desasociar radicalmente la ética de la estética en torno a la temática criminal, se están sentando las bases de la moderna novela policíaca. Así, De Quincey propone la suspensión de todo juicio moral ante una acción criminal y la contemplación placentera (estética) de su perfección formal:
 “Todo en este mundo tiene dos lados. El asesinato, por ejemplo, puede ser tratado por su lado moral (como lo es generalmente en el púlpito y en el Old Bailey) ; y ese, lo confieso, es su lado débil; o puede ser tratado estéticamente como dicen los alemanes— es decir, en relación al buen gusto—.”
La propuesta de De Quincey puede no ser de “buen gusto” respecto a las “mores” de la sociedad, pero eso no le resta validez a su planteamiento estético. El asesinato, como cualquier otra acción humana, puede cometerse artísticamente, es decir, con premeditación, armonía, ingenio y poesía. Un asesinato estéticamente bello necesita “design, gentlemen, grouping, light and shade, poetry, sentiment”. De Quincey expande su teoría inicial en su “Postscript”, de 1854, donde sostiene su creencia en la inclinación humana hacia la contemplación de la belleza, la base de todo arte, que se puede encontrar en todos los episodios de la vida, incluso los más negros o moralmente reprensibles:
“La tendencia a una valoración crítica o estética de incendios y asesinato es universal […] Y en cualquier caso, después de que hemos rendido homenaje o dado el pésame sobre el asunto, considerado una calamidad, y sin restricción, pasamos a considerarlo como un espectáculo escenificado […]inevitablemente los rasgos esenciales (lo que estéticamente puede llamarse las ventajas comparativas) de los diversos asesinatos son revisados y evaluados. Un asesinato es comparado con otro; y las circunstancias de superioridad, como por ejemplo, en la incidencia y efectos de sorpresa, de misterio, etc.,, son cotejadas y valoradas.”
La novela policíaca, ya desde sus mismos orígenes con el mismo Poe, participa de esta tendencia al tratar el fenómeno del crimen como un juego estético en donde el suspense, el misterio y el ingenio tienen un fin en sí mismo; ellos son, en efecto, la obra artística; su intención última no es otra que procurar la admiración y le placer del lector ante su perfección formal. Mientras lo más importante, para De Quincey, es la perfección de la ejecución del asesinato, para Poe y sus seguidores es la perfección del razonamiento lógico puesto al servicio del descubrimiento del criminal. Sin embargo, es preciso advertir que en ningún caso el juego estético de la novela policíaca llega a separarse totalmente del juicio moral, pese a lo postulado por De Quincey.”
 
 
  • ¿Crees que en La niebla y la doncella  se ha llegado a separar el juego estético del juicio moral? Argumenta tu respuesta citando ejemplos del libro.


7. Referencias textuales

  • El libro está trufado de referencias a libros, películas, etc. Veamos algunas de ellas:

Barbara Stanwyck

“−No sé si preguntarte por qué le pusiste ese mote a tu ex mujer.
−¿Bárbara Stanwyck? Es clavada. Y la Stanwyck siempre hacía de mala. Una señal que debería haber atendido en su momento” (Capítulo 2, página 34)
 
(Fotografía: Barbara Stanwyck (underpaidgenius.com))
 
 
 

Los muertos también hablan. Memorias de un antropólogo forense de William R. Maples

Bevilacqua está leyendo este libro en el avión de camino a La Gomera: 
 
“La ciencia de la antropología forense es capaz de descubrir la edad, el género y la etnia de una persona, el modo en que murió, si fue asesinada, y en ocasiones, quién fue el asesino. El doctor Maples, pionero y puntal de esta disciplina, nos narra aquí algunos de los extraordinarios casos de su larga carrera.” (Texto extraído de la página web de la editoral Alba)
 
 

Kafka y Kierkegaard 

“Pero si se me permite usar la misma expresión que Kafka usara a propósito de Kierkegaard ( y así, de paso, me complazco en descolocar a quienes tienen su idea manida de lo que debe leer un sargento de la Guardia Civil), algo me hacía pensar que Anglada no estaba del mismo lado del mundo que las demás guardias  con que me había tropezado” (capítulo 5, página 79)
 

En este caso, Lorenzo Silva, a través de su personaje se está refiriendo a la lectura que Kafka hizo de Kierkegaard en 1917 y que conocemos a través de sus cartas. Tras leer Temor y temblor y El libro del juez afirmó:  “Kierkegaard es una estrella, pero que brilla sobre una región casi inabordable para mí. Me basta con saber que te pones a leerlo. No conozco más que Temor y temblor” (Carta a Oskar Baum, t. VI, p. 270) y “hoy he podido mirar El libro del juez, de Kierkegaard. Como yo lo presentía, su caso es muy semejante al mío, a pesar de las diferencias esenciales. Por lo menos, se sitúa del mismo lado del mundo… Me confirma en mi existencia como un amigo” (21 de agosto, 1913, t. VI, p. 98) (Referencias tomadas en textosfil.blogspot.com)

 

Romero, el madero de Ska-P 

 Al principio de la novela, Bevilacqua, Anglada y Chamorro van a un bar. Comienza a sonar la canción Romero, el madero de Ska-P:

El principio de Heisenberg

“Lo que dice el principio de Heisenberg es que resulta imposible conocer a la vez la posición y la cantidad de movimiento de una partícula, porque al medir una se altera la otra. Es uno de los fundamentos de la física cuántica. Por eso la ciencia moderna dice que no podemos obtener certezas, sino sólo probabilidades, respecto de los fenómenos físicos, y que las conclusiones que se alcanzan sobre cualquiera de ellos dependen siempre del observador. No me digas que es la primera vez que oyes hablar de todo esto”. (capítulo 8, página 134)

Sterne

“La voluptuosidad es solemne, según dijo creo que Sterne (y digo creo porque la lectura de Sterne me parece insoportable y no la practico, se lo oí citar a otro)” (capítulo 13, página 227)

 L.A. Confidential (capítulo 13, página 233)

L.A. Confidential es una película estadounidense de 1997, dirigida por Curtis Hanson. Fue escrita por Curtis Hanson y Brian Helgeland, basándose en la novela homónima de James Ellroy. Protagonizada por Guy Pearce, Kevin Spacey y Russell Crowe como los detectives principales, Kim Basinger como una prostituta, James Cromwell como el jefe de detectives y por último, Danny De Vito como el editor de una revista amarillista y de chismes. La película fue muy aplaudida en su tiempo por mezclar exitosamente varios elementos del género y por tener una trama muy bien diseñada, llena de subtramas que se entretejen para dar lugar a la principal, sin perder el toque de suspenso, acción y drama. (Texto extraído de wikipedia).

 Ni un pelo de tonto (Capítulo 13, página 234)

Sully (Paul Newman) es un obrero de la construcción en edad de jubilarse. Vive en una pequeña comunidad del estado de Nueva York, donde todo el mundo se conoce. Sully realiza pequeños trabajos, en parte para estar ocupado y en parte para subsistir. Hace años que abandonó a su familia. Vive en casa de la antigua profesora miss Beryl (Jessica Tandy), junto a su hijo, un especulador inmobiliario. A cambio del alojamiento, Sully hace trabajos domésticos, mientras que intenta ser contratado por el propietario de la constructora local, Carl Roebuck (Bruce Willis). La mujer de éste, Toby (Melanie Griffith), siente una irrefrenable pasión por Sully. Todo se complica en su vida cuando su hijo y su nieto, al que no conoce, se presentan en casa de su ex mujer. (Texto: decine21.com. Imagen: filmafinnity.com)

 

 

Atlantic City (capítulo 13, página 234)

Es una película de 1980, dirigida por Louis Malle.  Lou (Burt Lancaster) es un gánster de poca monta con sueños de grandeza. En Atlantic City, la ciudad del juego, conoce a Sally (Susan Sarandon), una joven que está aprendiendo en un casino el oficio de croupier. Aparece el marido de Sally con droga que ha robado a la mafia, y que entrega a Lou para que la venda. Pero antes de que Lou le pueda dar el dinero, el marido de Sally es asesinado. Más tarde se presentan los que fueron propietarios de la droga y amenazan con matar a Sally si no la devuelve.

(Texto: wikipedia; imagen: filmaffinity)

(1) Utilizaré esta edición para las citas, por lo que es posible que no os coincidan las páginas si estáis manejando una edición distinta. Indicaré, en todo caso, el capítulo al que corresponden para facilitaros la consulta.

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Una respuesta a La niebla y la doncella de Lorenzo Silva: una guía de lectura

  1. lolita dijo:

    Esto está muy completo, hay de todo. LL

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