Unidad 1: El análisis morfológico y las clases de palabras

[Imagen: Diario Sur]

Comenzamos el curso con el bloque de Conocimiento de la Lengua, en concreto con la Morfología. Este primer tema constituye una profundización en el estudio de las unidades de la lengua en los diferentes niveles gramaticales y un análisis detallado de la morfología de la palabra: tipos de morfemas, clases de palabras y formación de las palabras.

Cuando estudiemos el tema y realicemos las actividades tendréis que ser capaces de:

  • Identificar las diferentes unidades lingüísticas: fonemas, morfemas, palabras, grupos sintácticos y oraciones con la terminología precisa.
  • Conocer las partes de la gramática a partir de la identificación de las diversas unidades de la lengua.
  • Distinguir clara y fundamentadamente los tipos de morfemas.
  • Explicar la estructura de la palabra y determinar su clasificación atendiendo a dicha estructura.
  • Distinguir entre forma y función de los elementos lingüísticos.
  • Comprender los múltiples procedimientos de creación de palabras en castellano: derivación, composición, parasíntesis, abreviaturas, siglas, acrónimos y acortamientos.
  • Ser capaz de construir palabras derivadas, compuestas y parasintéticas.

Materiales con los que trabajamos

  • Apuntes: podéis descargar los apuntes del tema en este enlace. También dispondréis de una copia física en vuestra aula.

Unidad 1. El análisis morfológico y las clases de palabras (2018-2019)

  • Presentación ppt.: en el aula trabajamos con una presentación de Powerpoint. Suele ser útil para aquellos de vosotros que sois más visuales. Podéis descargarla aquí:

Unidad 1. El análisis morfológico y las clases de palabras (2018-2019)

Si no queréis descargar la presentación, podéis echarle un vistazo aquí:

  • Actividades: aquí están las actividades del tema que vamos a trabajar en clase.

UNIDAD 1. Actividades

RESUMEN DE MATERIALES DISPONIBLES

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¡Allá vamos!

 

[Imagen: corre, juega, baila blogger]

Esta semana he tenido el placer de conoceros (y a algunos de vosotros y vosotras de reencontraros) y hemos empezado explicando las cuestiones básicas del curso: contenidos mínimos, criterios de calificación, plan de recuperación, lecturas, etc.

Os he dado una copia a cada uno con toda esta información, pero es importante que la tengáis presente porque esas son las “reglas del juego”, así que, por si las pérdidas, los olvidos o las misteriosas desapariciones, aquí tenéis una copia digital de la hoja de información inicial. Ya sabéis,  haced clic sobre la imagen y es vuestra:

Información inicial 1º Bachillerato 2018-2019

Como os he dicho en clase este año, además, no vamos a llevar libro de texto; por eso os dejo aquí el temario del curso dividido, como sabéis, en tres secciones:

GRAMÁTICA (CONOCIMIENTO DE LA LENGUA)

  • El análisis morfológico y las clases de palabras. Unidades de la lengua. Partes de la gramática. Morfología: clases de morfemas y clases de palabras. Formación de palabras.
  • El sustantivo. Forma: el género y el número. Significado: clasificación de sustantivos. Función. La sustantivación.
  • El adjetivo. Forma: el género y el número; gradación del adjetivo. Significado. Función. Posición del adjetivo.
  • Los artículos. Determinativos y pronombres. Problemas de diferenciación. El significado: deixis, anáfora y cuantificación. Clasificación: artículos; pronombres personales; demostrativos; posesivos; indefinidos; numerales; relativos, interrogativos y exclamativos.
  • El verbo. Significado y función. La forma del verbo: constituyentes morfológicos. El sistema verbal castellano: la conjugación regular. Estilística de las formas verbales. Las formas no personales. La conjugación irregular. Perífrasis y locuciones verbales.
  • El adverbio y los elementos relacionantes. El adverbio: forma, función y significado. Locuciones adverbiales. Preposiciones y locuciones preposicionales. Conjunciones y locuciones conjuntivas. Interjecciones.
  • Grupos y oraciones. Unidades sintácticas y unidades de comunicación. El análisis sintáctico: unidades sintácticas y funciones. La estructura de los grupos sintácticos: núcleo y modificadores. Clases de grupos sintácticos: nominal, adjetival, adverbial, verbal y preposicional.
  • La estructura oracional. La oración como unidad estructural. Sujeto y predicado: la concordancia. Oraciones impersonales. Los modificadores periféricos. La modalidad oracional: clases de oraciones según su modalidad.
  • El grupo verbal. Análisis del predicado. El núcleo del grupo verbal. Predicado nominal y predicado verbal: el atributo. Los complementos del grupo verbal: complemento directo, de régimen, indirecto, circunstancial, predicativo y agente.
  • Clases de oraciones simples. Oraciones copulativas y semicopulativas. Las oraciones predicativas: transitividad e intransitividad. Oraciones activas y pasivas. Las construcciones pronominales. Los valores de los pronombres átonos.
  • Introducción a la oración compuesta: coordinación y subordinación.

COMUNICACIÓN (COMUNICACIÓN ORAL Y ESCRITA: ESCUCHAR, HABLAR, LEER Y ESCRIBIR)

  • La comunicación. El concepto de comunicación. El proceso comunicativo: elementos. Los signos: clases de signos. Los sistemas de signos. El signo lingüístico: características. Las funciones del lenguaje.
  • El texto y sus propiedades. La adecuación. La coherencia. El concepto de texto. Las propiedades textuales. El texto como estructura comunicativa: adecuación. El texto como estructura semántica: la coherencia textual. Coherencia global: la unidad temática. Coherencia lineal: estructura de ideas y progresión temática. Coherencia local. La cohesión textual. Procedimientos de cohesión: recurrencia, sustitución, elipsis, orden de los constituyentes oracionales. Los conectores discursivos.
  • La tipología textual. Las variedades o formas del discurso
  • Los textos argumentativos. El discurso argumentativo. Aspectos pragmáticos, estructurales y lingüísticos. Tipos de argumento y formas de argumentación.
  • Los textos narrativos. La narración como variedad del discurso. Aspectos pragmáticos y estructurales: los elementos de la narración y las técnicas narrativas. Aspectos lingüísticos de la narración
  • Los textos descriptivos. Aspectos pragmáticos, estructurales y lingüísticos. La expresión en los textos descriptivos.
  • Las variedades de la lengua. Concepto de variedad lingüística. Factores de diversificación lingüística. La variación geográfica o diatópica: lenguas, dialectos y hablas locales. Realidad plurilingüe de España. La situación lingüística de Aragón. La variación social o diastrática. La variación funcional o diafásica. Lengua oral y lengua escrita.
  • La comunicación oral. Técnicas de argumentación oral. Producción de textos orales del medio de comunicación social y del académico.
  • Búsqueda y tratamiento de la información en textos del ámbito académico y de medios de comunicación.

LITERATURA (LA EDUCACIÓN LITERARIA)

  • Características de la lengua literaria: los géneros literarios. Figuras literarias y tropos. La métrica castellana.
  • Breve introducción a la literatura medieval: la poesía oral y la épica. El mester de clerecía. La prosa medieval y el teatro. La lírica tradicional y la poesía cortesana.
  • La literatura del siglo XVI: el pensamiento y la cultura en el Renacimiento. La poesía en el siglo XVI: Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León y Juan de la Cruz. La prosa renacentista. El Lazarillo de Tormes. Miguel de Cervantes. El teatro renacentista.
  • La literatura del siglo XVII: el pensamiento y la cultura en el Barroco. La narrativa barroca: la novela picaresca. El Buscón. La prosa didáctica. La poesía barroca: conceptismo y culteranismo. Baltasar Gracián, Quevedo, Góngora y Lope de Vega. El teatro del XVII: la Comedia Nueva. Lope de Vega, Calderón, Tirso de Molina.
  • La literatura del siglo XVIII. El siglo XVIII. Pensamiento y cultura en el siglo XVIII: la Ilustración. España en el siglo XVIII. La prosa española del siglo XVIII. La poesía y el teatro.
  • La literatura de la primera mitad del siglo XIX. El Romanticismo. Orígenes y desarrollo del Romanticismo español. La poesía romántica. La prosa y el teatro románticos.
  • La literatura de la segunda mitad del siglo XIX. Contexto histórico, social y cultural. El posromanticismo, el realismo y el naturalismo. El realismo y el naturalismo en España. La poesía, la prosa y el teatro realistas.

En fin, chicos y chicas, ya sé que el temario asusta y encima lo tenemos que preparar en solo tres horas semanales, pero aquí estoy yo para ayudaros y sé que cuento con todo vuestro esfuerzo e interés. Así que, 1º de Bachillerato ¡allá vamos!

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Lecturas para el curso 2018-2019

aprendoentercero.wordpress.com

Sí, probablemente, el verbo leer no admita imperativos, no obstante, también hay que reconocer que la literatura (la buena, claro), exige un esfuerzo intelectual, propone ciertos desafíos que no siempre estamos dispuestos a aceptar si no nos presionan un poco para que lo hagamos.

Cuando acabe el curso podréis presumir de haber leído una de las más importantes novelas de la literatura española, el Lazarillo de Tormes, y además, en edición para valientes, sin las innecesarias muletas de las adaptaciones juveniles.

También podréis contar por ahí que habéis leído a un premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez y su fantástica novela Crónica de una muerte anunciada, con su interesantísima construcción narrativa.

Y, por último, al terminar el curso os las tendréis que ver uno de los personajes literarios creados por la literatura española, el donjuán, a través de la versión que nos da de este superseductor el autor romántico José Zorrilla en su Don Juan Tenorio.

PRIMER TRIMESTRE

 Lazarillo de Tormes, Anónimo

Seguramente lo tenéis por casa y, sin duda, está en cualquier Biblioteca; por supuesto, también en la nuestra. Recordad que leemos la versión completa, sin adaptación. Si queréis comprarla, os recomiendo la edición de Vicens Vives o la de Anaya Didáctica, contienen unas introducciones y unas anotaciones muy interesante.

El desconocido autor (o la autora, ¿por qué no?) de la obra creó uno de los personajes literarios que España ha legado al mundo: el pícaro. Muchos de vosotros o vosotras conocéis ya de qué va (a algunas o algunos incluso he sido yo quien les habló por primera vez del libro…), pero el Lazarillo de Tormes ofrece mucho sentidos y matices  que en esta lectura vais a ser capaces de disfrutar. 

Lo comentaremos en clase, pero si queréis consultar el material que he elaborado para ayudaros a sacar todo el partido a la lectura lo podéis hacer aquí. También podéis acceder al material que se encuentra bajo el epígrafe LECTURAS CURSO 2018-2019 en la parte superior del blog.

SEGUNDO TRIMESTRE

Crónica de una muerte anunciada

Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez  (Editorial Debolsillo)

Crónica de una muerte anunciada es una novela publicada por el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez en 1981. Se trata de una obra basada en un hecho real ocurrido en Colombia.

García Márquez presenta la novela como una crónica periodística, donde relata las investigaciones y entrevistas que ha realizado para aclarar el asesinato de Santiago Nasar ocurrido hace ya mucho tiempo.

El autor hace depender todos los elementos de la historia de un único foco principal. El asesinato de Santiago Nasar se convierte en el eje en torno al cual gira toda la novela. Le interesa resaltar la idea del destino y la visión de la vida como una tragedia sin sentido.

Aún queda mucho para leerlo, pero podéis consultar el material que he elaborado para preparar la lectura aquí.

TERCER TRIMESTRE

Don Juan Tenorio  de José Zorrilla (Editorial Vicens Vives)

111652Nuestra última lectura del curso es Don Juan Tenorio (1844), recreación de El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, realizada por José Zorrilla. Zorrilla ha sido muy leído en España y en Hispanoamérica hasta bien entrado el siglo XX, y su obra Don Juan Tenorio, representada desde 1844 hasta hoy.

Si os interesan las historias de protagonistas rebeldes y desafiantes (y un poco “chulos”, todo hay que decirlo), apuestas desvergonzadas, amores casi imposibles, raptos, muertes y fantasmas, estoy segura de que os encantará.

Tenéis la ocasión de leer una de las obras de teatro más famosas de España, muy, muy conocida por representarse durante mucho tiempo para Todos los Santos y disfrutar de las aventuras de un mito que la literatura española ha legado al mundo: el mito de Don Juan.

Podéis consultar el material para preparar la lectura aquí.

[Texto extraído de la página web de la editorial]

prophecy.galeon.com

No olvidéis que todos los libros de lectura obligatoria se pueden encontrar en la Bibloteca de nuestro centro. Recordad que la Biblioteca realiza su servicio de préstamo durante los recreos y que para tomar prestado un libro sólo es preciso pasarse por allí .

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¡Bienvenidos/as al curso 2018-2019!

 

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Comenzamos un nuevo curso y este año, como estáis comprobando, me vuelve a corresponder impartir clase en 1º de Bachillerato. Con esta entrada quiero dar la bienvenida al curso a todos los chicos y chicas que este año me acompañarán. Todavía no he tenido ocasión de conocer a mis futuros alumnos y alumnas, pero estoy deseando hacerlo.

Estos primeros días están siempre llenos de proyectos, de ilusiones y de esperanzas. Yo, como siempre, tengo un montón de todos ellos y espero que, con vuestra ayuda, este sea un curso estupendo y muy fructífero.

 

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Comentario de texto de La Regenta de Leopoldo Alas, “Clarín”

Y mientras abajo sonaba el ruido confuso y garrulo de las despedidas y los preparativos de marcha, y detrás el estrépito de los que corrían en la galería, y allá en el cielo, de tarde en tarde, el bramido del trueno, la Regenta, sin notar las gotas de agua en el rostro, o encontrando deliciosa aquella frescura, oía por la primera vez de su vida una declaración de amor apasionada pero respetuosa, discreta, toda idealismo, llena de salvedades y eufemismos que las circunstancias y el estado de Ana exigían, con lo cual crecía su encanto, irresistible para aquella mujer que sentía las emociones de los quince al frisar con los treinta.

No tenía valor, ni aun deseo de mandar a don Álvaro que se callase, que se reportase, que mirase quién era ella. “Bastante lo miraba, bastante se contenía para lo mucho que aseguraba sentir y sentiría de fijo”.

“No, que no calle, que hable toda la vida”, decía el alma entera. Y Ana, encendida la mejilla, cerca de la cual hablaba el presidente del Casino, no pensaba en tal instante ni en que ella era casada, ni en que había sido mística, ni siquiera en que había maridos y magistrales en el mundo. Se sentía caer en un abismo de flotres. Aquello era caer, sí, pero caer al cielo.

Para lo único que le quedaba un poco de conciencia, fuera de lo presente, era para comparar las delicias que estaba gozando con las que había encontrado en la meditación religiosa. En esta última había un esfuerzo doloroso, una frialdad abstracta, y en rigor, algo enfermizo, una exaltación malsana; y en lo que estaba pasando ahora ella era pasiva, no había esfuerzo, no había frialdad, no había más que placer, salud, fuerza, nada de abstracción, nada de tener que figurarse algo ausente, delicia positiva, tangible, inmediata, dicha sin reserva, sin trascender a nada más que la esperanza de que durase eternamente. “No, por allí no se iba a la locura”.

Don Álvaro estaba elocuente; no pedía nada, ni siquiera una respuesta; es más, lloraba, sin llorar, por supuesto, “de pura gratitud, sólo porque le oían”. “¡Había callado tanto tiempo! ¿Que había mil preocupaciones, millones de obstáculos que se oponían a su felicidad? Ya lo sabía él; pero él no pedía más que lástima, y la dicha de que le dejaran hablar, de hacerse oír y de no ser tenido por un libertino vulgar,  necio, que era lo que el vulgo estúpido había querido hacer de él.”

INTRODUCCIÓN
El fragmento pertenece al capítulo 28 de La Regenta de Clarín. Mientras que en los primeros se nos describe la situación y los personajes, a partir del capítulo 15 se desarrollan los acontecimientos en un periodo de tres años. Esta escena se produce en “El Vivero”, la casa de campo de los marqueses de Vegallana, adonde había ido a pasar el día lo más granado de la aristocracia de Vetusta y en donde les había sorprendido una tormenta. Entre los invitados están Ana Ozores (la Regenta) y don Álvaro Mesía. Éste último aprovecha la ocasión para declararle su amor decididamente.
ANÁLISIS
El tema del fragmento es la declaración de amor de don Álvaro a la Regenta, la emoción contenida de ésta y el miedo a los propios sentimientos.
En cuanto a la estructura podemos señalar tres partes:
a) En el primer párrafo, el narrador describe una escena, el ruido, los preparativos de un viaje y una secreta conversación entre dos personas, que no es otra cosa que una declaración de amor de don Álvaro a la Regenta.
b) Los tres párrafos siguientes describen los sentimientos que esa declaración despiertan en la Regenta.
c) El último párrafo refleja las palabras y la actitud de don Álvaro al declararse.
Se trata de un fragmento escrito en una prosa llena de matices y estilos narrativos. No falta la ternura, la emoción ni la ironía. El fragmento es una reproducción de un monólogo interior de Ana Ozores, la Regenta, ella no le contesta con palabras a don Álvaro, todo lo que sabemos nos lo cuenta el narrador. El autor describe una escena emotiva desde el punto de vista de un narrador omnisciente que lo sabe todo acerca de los personajes; realiza una introspección en el alma de la protagonista, reproduciendo sus pensamientos en estilo directo: “No, que no calle, que hable toda la vida”, decía el alma entera. En estilo indirecto: “…Ana no pensaba en tal instante ni en que ella era casada, ni en que había sido mística…”. Y en estilo indirecto libre: “No, por allí no se iba a la locura”.
Reproduce asimismo las palabras de don Álvaro en distintos estilos narrativos y con un matiz irónico que hacen dudar al lector de su sinceridad.
Dentro del realismo, la escena aporta todos los ingredientes de observación y verosimilitud de una narración: descripción de una situación (preparativos de una marcha, confusión, ruido, rapidez..), una tormenta de verano (gotas de lluvia, truenos…) y la conversación íntima al margen de la realidad de dos personajes (la Regenta y Álvaro Mesía).
Esta separación entre lo que sucede fuera y dentro de los personajes está resaltada con maestría por el autor: frente al ruido exterior, el murmullo del amor, frente a la confusión externa, la emoción interna y contenida de la Regenta que le hace sentir por primera vez algo que se parece al placer, a la felicidad.
Lo que sucede en este fragmento es de importancia capital para el desarrollo de la obra; hasta el momento, don Álvaro había extendido las redes para la conquista de la Regenta, pero ella, por miedo, refugiándose en un misticismo agobiante y no del todo sincero, había podido resistirse a unos sentimientos que cada vez se parecían más al amor. En esta escena reconoce internamente el placer que le produce la proximidad de don Álvaro. A partir de este momento, todo va a cambiar. El adulterio se va a consumar y con él el desenlace trágico de la obra.
La maestría de Clarín se demuestra en la introspección que hace del alma de los personajes, sobre todo de la Regenta. Aparece como una mujer cercana a los treinta que nunca había sido amada con pasión, que quería olvidarse de todo lo que la había tenido atada: un matrimonio sin amor, unas relaciones místicas con su confesor que ejercía una clara influencia sobre su alma, que reconoce por primera vez la dicha y el placer de ese momento. Don Álvaro se nos muestra respetuoso y apasionado, y ante todo humilde, sereno, pero hay algo en sus palabras que nos hacen dudar de su sinceridad, de la verdad de su amor hacia la Regenta. Clarín jugará con esa ambigüedad a lo largo de toda la obra. No se parece en nada al conquistador audaz que se nos ha presentado en los primeros capítulos.
En cuanto a la forma lingüística sobresalen las frases cortas y la enumeración de elementos en aquellos momentos en los que el narrador quiere transmitir emoción: “En lo que estaba pasando ahora ella pasiva, no había esfuerzo, no había frialdad, no había más que placer…”
Al mismo tiempo resalta la repetición de formas verbales u otros elementos en forma de anáfora: “bastante lo miraba, bastante se contenía…” Aparecen también oraciones yuxtapuestas con la misma estructura para transmitir esa sensación de emoción, de desasosiego interno.
El léxico es culto y elaborado; cada adjetivo y sustantivo tiene un sentido preciso: “esfuerzo doloroso, frialdad abstracta, exaltación malsana, rigor enfermizo…” referido a la meditación religiosa, frente al amor que es “salud, placer, fuerza, delicia positiva, tangible, inmediata, dicha sin reserva”. Aparecen cultismos como “eufemismos, mística, tangible, trascender, elocuente, libertino, vulgo…”, junto con algunas palabras propias de un registro más cotidiano: “garrulo, estrépito, estúpido…”
Destaca, por otra parte, la aparición de expresiones connotativas de un lenguaje poético, figurado y literario para describir el temor de Ana, lo más destacado es: “se sentía caer en un abismo de flores. Aquello era caer, sí, pero caer al cielo”. Se trata de un juego de palabras centrado en la palabra “caer” que tiene connotaciones negativas: “caer en pecado”, “caer en un abismo”. Pero el juego literario se establece cuando el abismo es de flores; es decir, lo negativo del abismo desaparece ante la fragancia y el placer de las flores: un abismo maravilloso, es una paradoja en el sentido o una sinestesia en la forma, dos palabras que no pueden utilizarse juntas porque sus significados se oponen.
Lo mismo ocurre con “caer el cielo”, es igualmente una paradoja, un sinsentido lleno de connotaciones poéticas: caer presupone un vacío, un hundimiento, pero al cielo se sube, no se cae. Ana es consciente de que su amor por don Álvaro es una caída en el vacío, un pecado, pero para ella esa caída es el paraíso, es la felicidad.
Hay que destacar también la ironía del autor al narrar las palabras de don Álvaro, lo que, como hemos visto ya, nos hace dudar de su sinceridad: “lloraba, sin llorar por supuesto”, “de pura gratitud sólo porque le oían”. Esa actitud humilde y considerada del mayor conquistador de Vetusta provoca ciertas reticencias un tanto sarcásticas; el lector dudará hasta el último momento de verdadero sentimiento de Mesía hacia la Regenta.
CONCLUSIÓN
El texto, en cuanto a su contenido, constituye una escena clave para el desarrollo de la obra: la caída de la Regenta en los brazos del conquistador. En cuanto a la forma es una muestra ejemplar de la utilización de las más variadas técnicas narrativas y de la exploración del alma de los personajes: sus contradicciones, sus emociones y sentimientos. En este sentido es un reflejo de la técnica realista de observación y descripción de ambientes y profundización de los personajes. Por último, la riqueza de léxico, la habilidad en la construcción de oraciones y la fina ironía hacen de Clarín uno de los mejores prosistas del siglo XIX.
[Fuentes:  Texto adaptado de: Alonso Fernández Santos et al., Literatura 2º, Vitoria: Magisterio Casals, 1992; Imagen: http://www.lacomunidad.elpais.com]
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Leopoldo Alas, “Clarín”

Leopoldo Alas, que utilizó el nombre literario de “Clarín”,  nació en Zamora, pero casi toda su vida transcurrió en Oviedo, de cuya Universidad fue catedrático, primero de derecho humano y después de derecho natural. Clarín fue un hombre enfermizo y de carácter retraído, llevó una vida gris y monótona, dedicado exclusivamente al estudio, a su actividad de escritor y a la docencia. Sin embargo, tuvo la extraordinaria personalidad de un intelectual nato, lúcido e inteligente, inquieto e independiente y agudamente crítico.

El programa de TVE  El arte de vivir dedicó uno de sus capítulos a la vida y la obra de Leopoldo Alas, Clarín. Pinchad en la imagen y lo podréis ver:

La obra de Clarín

desconciertos3.blogspot.com

Clarín cultivó la crítica, el ensayo, la novela y el cuento. Fue uno de los críticos más influyentes y temidos de finales del siglo XIX. Escribió cientos de artículos sobre las tendencias literarias, los autores y las obras del momento, con los que pretendía formar estética y moralmente al lector. Era un hombre extraordinariamente culto y gran conocedor de la literatura y de la filosofía europeas de la época.  Sus artículos, publicados en periódicos y revistas, fueron recogidos en varios libros: Solos de Clarín (1881), Ensayos y revistas (1892) o Palique (1893).

En cuanto a su obra narrativa, confluyen en ella diversas influencias: ciertos elementos del naturalismo, como la observación y la interdependencia entre fisiología y psicología, y la religiosidad de las corrientes espiritualistas de finales del siglo XIX, con un cristianismo que propugna la tolerancia.

Su obra narrativa abarca unos sesenta cuentos, algunas novelas cortas y dos novelas extensas. Clarín es uno de los mejores escritores de cuentos del siglo XIX español. Dos líneas fundamentales caracterizan su producción cuentística: una cordial, de ternura para con los seres humildes y débiles, víctimas de la vida, y otra satírica y crítica. Más que cuentos de intriga, lo son de personajes.


Buscad en la biblioteca del centro (o en cualquier otra) los cuentos de Clarín. Valen la pena. Los que los prefieran en edición digital, no tienen más que clicar sobre los enlaces:

La producción novelística de Clarín está constituida solo por dos obras La Regenta (1884-1885) y Su único hijo (1891)

La Regenta, tedio y lujuria

La obra magna de Leopoldo Alas, Clarín, es La Regenta que, con Fortunata y Jacinta, constituyen las mejores novelas del XIX español. La Regenta relata la vida de Vetusta (Oviedo), una ciudad provinciana, moralmente opresiva e indiferente a la modernidad. Teniendo como fondo la sociedad de la Restauración, la novela une dos grandes temas abordados  por la novela decimonónica: el del adulterio femenino (tratado en Madame Bovary, de Flaubert o en Ana Kareninna, de León Tolstoi) y el del sacerdote enamorado (tratado en Pepita Jiménez y Doña Luz de Juan Valera o en Tormento de Galdós).

La novela narra la insatisfacción y la destrucción de su protagonista, Ana Ozores, una hermosa joven que, casada con el anciano regente Víctor Quintana, se encuentra en el centro del deseo de don Álvaro Mesía —donjuán oficial, decadente y provinciano— y del ambicioso Magistral de la catedral, don Fermín de Pas. Ana cede ante el primero, y el adulterio provoca el escándalo y la sorda repulsa de la hipócrita sociedad de Vetusta.

La innovación formal, el lenguaje irónico, el detallismo naturalista y una gran profundidad en el análisis psicológico de los personajes constituyen algunos de los aspectos más logrados de La Regenta.

Las reacciones contra La Regenta

Azorín, en su libro Andando y pensando, nos cuenta cómo se recibió La Regenta cuando se publicó el primer volumen en 1885:

En 1885 apareció el primer volumen de La Regenta. Y fechada el 25 de abril del indicado año de 1885, el obispo de Oviedo publicó una pastoral en que se decía, entre otras cosas lo siguiente: “No hace muchos días en que recibieron todos los alumnos de una cátedra de Oviedo como galardón y como estímulo, un libro saturado de erotismo, de escarnio a las prácticas cristianas y de alusiones imperiosas a respetabilísimas personas, sin que las autoridades académicas ni los compañeros del profesorado —tan puntillosos en otras cosas— tuvieran una palabra de protesta contra ese salteador de honras ajenas.”

Las palabras citadas —especialmente las postreras —eran un poco fuertes. Con fecha 11 de mayo del indicado año, los alumnos de Derecho Romano, la cátedra de Clarín, publicaron espontáneamente una rectificación. No era cierto que Alas hubiera repartido en clase, ni fuera de clase, ejemplares de su novela a los alumnos. No hubo tal reparto —decían los discípulos de Clarín—, “ni aun escuchando de sus labios frase alguna que pudiera referirse al contenido de dicha obra”.

La contestación de Clarín

Leopoldo Alas escribió una larga carta al obispo de Oviedo. “Si no fuera tal vez falta de respeto —dice Alas—, entraría yo aquí ahora en pasmarme de que una personalidad tan ilustrada como el obispo de Oviedo, que tan bien debe de conocer el corazón humano y el comercio de libros en España, haya podido creer que un autor de novelas, que de venderlas vive (y si no come de eso, por menos cena), había de volverse loco hasta el punto de regalar ejemplares de su obra a todos los estudiantes de un cátedra.

Por lo demás —dice—, yo creo que mi novela es moral, porque es sátira de malas costumbres, sin necesidad de aludir a nadie directamente. Ni para bien ni para mal aludo a nadie. Así, por ejemplo, entre mi obispo don Fortunato Camoirán y el actual obispo de Oviedo nadie podrá ver ni el más lejano parecido. Usía, ilustrísimo, usa coche; mi don Fortunato no lo tiene; Camoirán gasta los zapatos remendados, y usía ilustrísima calza bien… Pues si bajamos algo más en jerarquía, encuentro que mi don Fermín de Pas, canónigo y provisor, no se parece a ningún señor canónigo de Oviedo, pues yo atribuyo a mi héroe imaginario unos vicios que aquí nadie tiene y un talento que tendrán muchos prebendos de aquí, pero no en el grado superior, casi genio, que yo me complazco en atribuir al hijo de mi fantasía.”

¿Qué pensáis? ¿Tenía razón el obispo de Oviedo y Clarín era un “salteador de honras ajenas”? ¿La Regenta es un libro “saturado de erotismo, de escarnio a las prácticas cristianas y de alusiones imperiosas a respetabilísimas personas”? Me temo que no os queda más remedio que leerla.

Leer, oír, ver La Regenta.

 Como siempre, os recomiendo que visitéis la biblioteca y localicéis los ejemplares de La Regenta para echarle un vistazo y, si os convence, leerla. Los que deseen una lectura digital pueden hacer clic en la imagen:

Si lo vuestro es escuchar, pinchando en el dibujo podéis oír algunos fragmentos de la novela. 

En 1995 RTVE realizó una serie basada en La Regenta, dirigida por Fernando Méndez-Leite y protagonizada por Aitana Sánchez Gijón, Carmelo Gómez, Juan Luis Galiardo y Héctor Alterio. La serie se puede ver íntegramente online en la página web de RTVE. Pinchad en la imagen y estaréis dentro:

[Fuentes: FERNÁNDEZ  SANTOS, Alonso [et al.] (1992), Literatura 2º, Barcelona: Magisterio Casals; ARROYO CANTÓN, Carlos [et al.] (2006), Lengua castellana y Literatura 1º de Bachillerato, Madrid: Oxford; GARCÍA MADRAZO, Pilar [et al.], (2008) Lengua castellana y literatura 1º de Bachillerato, Zaragoza: Edelvives. Proyecto Zoom;  MELÉNDEZ, Isabel [et al.], (1996) Lengua y literatura castellana 4º ESO,Madrid: ESLA; PASCUAL, José A. [et al.](2008) Lengua y literatura 1º Bachillerato, Madrid: Santillana.]
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Comentario de texto de La desheredada de Galdós

Galdós lee su obra en el salón del doctor Tolosa Latour

Rufete huía maquinalmente de los loqueros, como si los odiara. Los funcionarios eran para él la oposición, la minoría, la Prensa; eran también el país que le vigilaba, le pedía cuentas, le preguntaba por el comercio abatido, por la industria en mantillas, por la agricultura rutinaria y pobre, por el crédito muerto. Pero ya le pondría él las peras a cuarto al señor país, representado en aquellos dos señores tiesos, que en todo querían meterse, que todo lo querían saber, como si él, el eminentísimo Rufete, estuviera en tal alta posición para dar gusto a tales espantajos. Le miraban atentos, y con sus ojos investigadores le decían: “Somos la envidia que te mancha para bruñirte y te arrastra para encumbrarte”.
Todos los habitantes del corral tienen su sitio de preferencia. Esta atracción de un trozo de pared, de un ángulo, de una mancha de sombra, es un resto de la simpatía local que aquellos infelices llevan a la región de tinieblas en que vive su espíritu. Constantemente se agitaba Rufete en un ángulo del patio, tribuna de sus discursos, trono de su poder. La pared remedaba las murallas egipcias, porque el yeso cayéndose, y la lluvia, manchando, habían bosquejado allí mil figuras faraónicas.
Cuando Rufete se cansaba de andar, sentábase. Tenía mucho que hacer, despachar mil asuntos, oír a una turba de secretarios, generales, arzobispos, archipámpanos, y después… ¡ah!, después tenía que echar miles de firmas, millones, billones, cuatrillones de firmas. Se sentaba en el suelo, cruzaba los brazos sobre las rodillas, hundía la cara entre las manos, y así pasaba algunas horas, oyendo el sordo incesante resbalar del mercurio dentro de su cabeza. En aquella situación, el infeliz contaba los ciento sesenta y siete millones de pesetas. Esto era fácil, sí, muy fácil; lo terrible era el pico de aquella suma. ¿Por qué se escapaban las cifras huyendo y desapareciendo en menudas partículas del metal líquido por los intersticios de tul del pensamiento? Era preciso pensar fuerte y espesar la tela, para coger aquellas 233.412 pesetas, con sus graciosas crías, los 75 céntimos.
INTRODUCCIÓN
El fragmento que vamos a comentar pertenece a La desheredada, una novela de Benito Pérez Galdós perteneciente al grupo de novelas que él mismo denominó “Novelas españolas contemporáneas”. Estas obras reflejan fielmente la sociedad del momento, y son continuas las referencias a los hechos políticos contemporáneos a la vez que va creando un universo novelesco que reaparecerá en casi todos los títulos.
ANÁLISIS
El tema que subyace en el fragmento es la crítica a la clase política y a la burocracia, por medio de un loco al que observamos en el manicomio. Tras recibir, imaginariamente, a varias personalidades, se dispone a contar una importante suma de dinero; pero al llegar a millares de pesetas, cree que éstas se han convertido en partículas que se filtran por su cerebro.
Este texto se puede dividir en tres partes, que coinciden con cada párrafo: la primera parte introduce al personaje y tenemos así conocimiento de su locura. La segunda es un inciso del narrador para reflexionar sobre las actitudes de los locos, al tiempo que conocemos el espacio vital de Rufete. La tercera parte narra la febril actividad del loco.
En la primera parte la  introducción de Rufete en el discurso es brusca. De inmediato sabemos que está loco y que vive en el manicomio; también suponemos que cree pertenecer al gobierno. El narrador introduce en tercera persona al personaje en el inicio del discurso, pero poco a po va a cambiar esa forma narrativa por el estilo indirecto libre. Para ello se sirve de la sinonimia parcial: los loqueros son funcionarios, y éstos son odiados por el protagonista, quien acto seguido los identifica con otros elementos políticos (oposición, minoría, prensa) por medio del narrador. Esto permite al narrador —tras una enumeración paralelística de los problemas del país: “eran también el país que le vigilaba, le preguntaba por el comercio… por el crédito muerto…”— dar la palabra al personaje, pero no de forma directa, sino a través del ya aludido estilo indirecto libre (“Pero ya le pondría él… ). El cambio de un agente a otro no es brusco sino paulatino. En cierta medida también ha cambiado el léxico: Rufete, en su locura, utiliza formas coloquiales para referirse a los graves problemas que le afectan como jefe de gobierno; al cambiar de hablante —aunque sea siempre por medio del narrador— varía la expresión (formas coloquiales: “las peras a cuarto…”; personificaciones “señor país” o expresiones familiares: “señores tiesos”) para que sea evidente que el autor ya no narra lo que ve el personaje sino que recoge sus pensamientos. La siguiente enumeración, también paralelística (“que en todo querían meterse, que todo lo querían saber”) muestra la indignación del loco, el pensamiento fluido de Rufete ante la actitud de los loqueros, lo que culmina con la expresión “eminentísimo”, resumen de la fiebre por los tratamientos que sufren los poderosos. Galdós sigue reflejando el pensamiento de Rufete, pero a la vez imprime en las palabras de Galdós un sello de ironía: “espantajos” denomina el loco a sus cuidadores, a sus funcionarios; “espantajos” son, por aquella igualdad que antes se comentaba, los poderes públicos.
El narrador ha asumido plenamente al personaje, conoce perfectamente lo que piensa y lo que le ocurre: es un autor omnisciente que presenta como objetivo el pensamiento subjetivo de Rufete, y por medio de la paradoja “te mancha para bruñirte y te arrastra para encumbrarte”  eleva la condición individual de Rufete a idea general: el poder, por medio de las más sucias artimañas, encumbra a sus criaturas.
En la segunda parte, el narrador omnisciente interviene expresando sus opiniones, para lo que utiliza las formas verbales de presente. A modo de inciso, y por medio de una metáfora (“los habitantes del corral”), expresa la manía de los locos por poseer un lugar. Enumera, mediante el asíndeton y el paralelismo sintáctico (“de un trozo de pared, de un ángulo, de una mancha de sombra”), los sitios preferidos, todos ellos humildes y poco atractivos. La estructura nominal, identificativa, da pie  a la introducción de un juicio de valor del novelista: el vocablo “simpatía”, con el sentido de ‘acto agradable’, expresa el reflejo de la realidad desvirtuada a la que el loco intenta asirse en su desorden mental, en la “región de tinieblas en que vive su espíritu”. Con estas palabras Galdós inunda de ternura hacia estos seres desvalidos la caricatura despiadada de la sociedad que era hasta entonces el fragmento.
Después de la idea general sobre los locos, el narrador vuelve a repetir los conceptos “pared, ángulo, mancha de sombra” para comentar cuáles corresponden a Rufete. Mediante la dispersión de los términos, Galdós ejemplifica en su protagonista la aseveración antes realizada.
El “ángulo del patio” se transforma gracias a una simbolización: la metáfora aposicional evita el verbo copulativo y se añaden las imágenes paralelísticas: “tribuna de sus discursos, trono de su poder…” al término real “ángulo del patio”. Mediante este procedimiento, la identificacion entre realidad e imagen se produce gradual pero inequívocamente. En cierta medida la elección del lugar tendría su lógica, pues la pared imitaba una muralla egipcia, majestuosa, poderosa. El uso de los gerundios (“cayéndose, manchando”) da a la acción un tono de continuidad que aclara la idea de cotidianeidad del proceso de degradación de la pared y, con ella, de Rufete.
La tercera parte, la más extensa, hace hincapié en el estado mental del enfermo. La acción externa da paso a la acción interna. Para la acción externa el novelista se sirve de la descripción, para la interna recobra el estilo indirecto libre. Rufete comienza con sus audiencias y desfilan elevados personajes (“secretarios, generales…”) que representan los principales estamentos de la sociedad decimonónica. La enumeración finaliza con los “archipámpanos”, los personajes de más alta dignidad para Rufete porque son los únicos imaginarios, con lo cual Galdós recalca nuevamente su locura.
La exclamación (“¡ah!”) indica que Rufete se siente satisfecho porque, tras las obligaciones menores, se dispone a firmar los documentos. Para incidir en lo pesado del esfuerzo se utiliza la fórmula gradual de elevar la cantidad del numeral (“miles… millones, billones, cuatrillones…”) repitiendo el complemento partitivo “de firmas” en el primero y el último de lo miembros.
El narrador se sitúa de nuevo en la posición de espectador y describe los movimientos de Rufete (“se sentaba, cruzaba, hundía, pasaba”. La última frase añade la referencia a una de las locuras de Rufete: cree que tiene una gota de mercurio en la cabeza. De contar firmas, el loco pasa a contar dinero y de nuevo el narrador comenta los sentimientos que Rufete le produce al referirse a él como “el infeliz”. Siente piedad hacia su personaje porque es un marginado, y porque la locura ha surgido en él a causa de su celo en el trabajo. Ésta es la razón por la que cuenta incansablemente la cantidad exacta.
Galdós recurre otra vez al estilo indirecto libre porque vuelve a entrar en los pensamientos del protagonista, ahora de manera más firme que en los casos anteriores, pues esta última utilización se acerca considerablemente a la técnica del monólogo interior tan utilizada en la novela del siglo XX. Ahora el discurrir es más lógico porque nos hallamos inmersos en la cabeza de Rufete; de ahí la identificación de las pesetas con las partículas de mercurio (“metal líquido”), a través del cerebro (“intersticios del tul del pensamiento”). El proceso lingüístico de identificación es complejo, pues el autor se basa en el uso de metáforas encadenadas: las cifras se convierten en partículas gracias a los gerundios que hacen subordinar esta segunda afirmación a la primera, más lógica. El contenido semántico de estas formas verbales (“huyendo, desapareciendo”) indica la transformación de algo abstracto (“cifras”) en algo concreto y físico (“partículas”). Para la identificación entre “el pensamiento =cerebro” y “una tela por donde se filtra un líquido= mercurio”, se sirve de otro tipo de metáforas: “tul del pensamiento”. El último paso del proceso de Rufete es sencillo: si el pensamiento es el tul, con “pensar fuerte” se conseguirá “espesar la tela” y por tanto, no se filtrarán las pesetas, que además se desarrollan y multiplican teniendo descendencia. Rufete identifica los céntimos con las “graciosas crías” de las pesetas.
CONCLUSIÓN
Procediendo de lo general a lo particular, Galdós inicia su parlamento con una crítica a los poderes de su tiempo encarnados en los habitantes de un manicomio para, finalmente, fijar su atención sobre el personaje de Rufete. Este encarna la figura del jefe de gobierno, por una parte, dentro de esa sociedad alegórica que el novelista nos pretende mostrar; y, por otra, el producto real de la misma: un loco que sueña con la contabilidad. Además de presentarnos como espectador al protagonista, el escritor se sirve del estilo indirecto libre para dar paso a los pensamientos de aquel, pero —como suele ocurrir con el narrador omnisciente— no resiste la tentación de opinar él mismo sobre el asunto. El fragmento es, por tanto, un excelente ejemplo de las técnicas narrativas más modernas, utilizadas por un cuidadoso escritor realista.
[Fuente: Gala Blasco Aparicio, Comentario de texto 18: Benito Pérez Galdós, La desheredada, Estella, Cénlit, 1992]

 

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Benito Pérez Galdós (1843-1920)

Billete de mil pesetas con la imagen de Benito Pérez Galdós

En la década de los 90, los autores lograron superar el dualismo prerrealista y el exceso de moralización. Las obras ganan en objetividad y calidad tanto en la descripción de personajes como de ambientes. Su visión de la realidad es más abierta y sin prejuicios ideológicos tan claros. Todas las características del realismo de las que hemos hablado en clase se consolidan en este periodo en el que se publican las mejores muestras del género.

Benito Pérez Galdós es el autor más destacado del realismo español; un hombre abierto al progreso y con una idea crítica del patriotismo; concibió su obra narrativa como un medio para abordar los problemas de su tiempo: anhelos, inquietudes o frustraciones. Reflejó las estructuras sociales del momento, sobre todo la clase media en un ambiente urbano, Madrid; ahondó en realidades políticas y sociales a través de sus personajes y sus conflictos. Su obra constituye una verdadera crónica del siglo XIX español.

Para aquellos que quieran saber más, como siempre la página de autor de la Biblioteca Virtual Cervantes nos aporta innumerables datos sobre su vida y su obra:

 Benito Pérez Galdós es el novelista más popular, más leído, más prolífico y más dotado de su época: un gigante que cubre con su obra cien años de la historia de España. Cuando llegó a Madrid en 1862 a estudiar Leyes, la ciudad “se le metió por los ojos”, absorbiendo toda su atención.

En Memorias de un desmemoriado, Galdós explica cómo “en aquella época de graves sucesos políticos”, que desemboca en la revolución que derroca a Isabel II, “respirando la densa atmósfera revolucionaria creía yo que mis ensayos dramáticos traerían otra revolución más honda en la esfera literaria”.

Ateneo de Madrid

En estos años, de gran vitalidad, inquietud y curiosidad, Galdós vive en los cafés, en el viejo Ateneo y en el casino; pasea, observa y escucha al pueblo de Madrid, y viaja por España y Europa. En 1867 visita París y su Exposición Universal, y conoce las obras de los grandes novelistas, Dickens, Balzac, Stendhal y Flaubert. A su regreso a Madrid, entre 1865 y 1868, se dedica al periodismo y comienza a escribir La sombra y El audaz, que publica por entregas en la Revista de España.

La Revolución de 1868 y la Constitución del 69 representan la esperanza de una España democrática y liberal, pero los turbulentos acontecimientos e inestabilidad política que le siguen impulsan a Galdós a escribir La Fontana de Oro (1870), primera de sus novelas que supone una advertencia pública.

En los años que van desde 1873, en que comienza a escribir los Episodios Nacionales, hasta 1881, fecha de La desheredada, la primera de sus novelas contemporáneas, Galdós cree que es la clase media la que debe llevar a cabo la transformación política y social del país; y dirige sus esfuerzos, tanto en los Episodios como en sus novelas de carácter o de tesis (Doña Perfecta, Gloria, Marianela o La familia de León Roch), a luchar contra la intolerancia y el despotismo que, en su opinión, afectan a toda la vida nacional  e impiden la convivencia entre los españoles.

Entre 1873 y 1879 escribe dos series de diez episodios cada una (veinte novelas), a las que traslada los problemas de la situación política que está viviendo.

En sus novelas contemporáneas, Galdós inventa un mundo ficticio en el que refleja la realidad de la época y donde Madrid adquiere un papel protagonista. A través de los barrios madrileños, sus calles, plazas, iglesias, comercios y habitantes, el autor canario ofrece su visión de la España de la época.

Su realismo se enriquece con la creación de personajes más complejos que, en un momento histórico y en una situación social determinados, expresan sus sueños, sus fantasías, sus recuerdos y deciden según sus conciencias. Incorpora, además, elementos naturalistas: las causas biológicas y, especialmente, sociohistóricas de la conducta de los personajes; pero, finalmente, estos actúan movidos por sus valores.

La serie de novelas contemporáneas de Galdós se encuentran en prácticamente todas las bibliotecas (incluidas, sí, las de vuestras casas, echad un vistazo a las estanterías de libros si no me creéis), pero   para aquellos que deseen leerlas en versión digital, aquí están:

Tras Restauración de Alfonso XII (1874), Galdós deja de hablar de libertad y de tolerancia y comienza a hablar de justicia social. En las puertas del siglo XX, desengañado de la clase media, con los ojos puestos en el pueblo y en la única salvación del mundo por el amor y la fraternidad universal, escribe Galdós sus obras espiritualistas: Ángel Guerra, Nazarín, Misericordia y El caballero encantado.

El triunfo de Electra (1901) en el Teatro Español coincide con el malestar social y se interpreta como un arma política.  Como la Generación del 98, Galdós quiere que España se transforme en un país nuevo, moderno y europeo. En 1910 se queda definitivamente ciego y, debido a su pensamiento radical, los grupos reaccionarios en el poder se oponen a que le concedan el Premio Nobel. En enero de 1920 muere.

La Biblioteca Virtual Cervantes nos ofrece este vídeo titulado Puzzle Galdós:

 

Antes de comenzar a reproducir los vídeos, es conveniente conocer la estructura del Puzzle Galdós. Básicamente, ofrece una primera división que permite decidir por dónde comenzar a construir el PuzzlePaisaje VitalEn torno a la obraInvestigación y Galdosistas que, a su vez, se va subdividiendo en otras piezas. Cada una de estas secciones da paso a los diferentes vídeos, en los que intervienen prestigiosos especialistas galdosianos, así como la sobrina-nieta de Don Benito. Así, la estructura general del Puzzle es la siguiente:

Paisaje vital: infancia en Las Palmas. Retrato familiar y social. Santander. Madrid. Epistolario. Los últimos años. Galdós en el recuerdo.

En torno a la obra: presencia de la obra de Galdós en el mundo. La obra. La psicología femenina. Las lectoras y Galdós.

Investigación: los Anales Galdosianos. Los investigadores ante la obra de Galdós. Los estudiantes ante la obra de Galdós. Pedro Ortiz-Armengol, una vida con Galdós. Galdós y el cine.

Galdosistas: Ser galdosista. La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y Galdós.

ACTIVIDADES SOBRE GALDÓS

Estos ejercicios sobre la novela realista, elaborados por la Junta de Extremadura, nos pueden servir para repasar o trabajar la teoría sobre novela realista, así como las figuras de Benito Pérez Galdós o Clarín:

También podéis intentar estas otras actividades sobre el realismo, incluye una serie de cuestiones sobre un fragmento de Misericordia de Galdós.

Estas otras actividades sobre el realismo, un poco más complicadas (pero poco), pueden ayudaros a repasar el tema.

La web Desocupado lector ofrece muchos ejercicios sobre el tema:

También podéis intentar todos estos test:

Si ya habéis estudiado la teoría sobre Benito Pérez Galdós, estáis en condiciones de contestar estos ejercicios de opciones sobre Galdós.

VIAJAR CON GALDÓS

La Casa-museo de Benito Pérez Galdos en Las Palmas de Gran Canaria

Si visitáis Las Palmas, no perdáis ocasión de visitar la casa-museo de Benito Pérez Galdós. Pinchad en la imagen y estaréis dentro de la página web:

El suplemento El Viajero de El País nos invita a redescubrir Madrid de la mano de Galdós.

OÍMOS SOBRE GALDÓS

El programa de RNE Fin de siglo dedicó este programa al escritor canario. Pinchad en la imagen para oírlo:

El exquisito programa de RNE, Verbo sonoro, nos ofrece una lectura de Una industria que vive de la muerte, episodio musical del cólera, un relato breve de Galdós que podéis leer haciendo clic sobre el título y escuchar acompañado de una excelente selección musical haciendo clic sobre el logo:

AL CINE CON GALDÓS

Muchas obras de Galdós han sido llevadas al cine o a la televisión. A continuación, os indico algunas de las más interesantes:

Una de las primeras adaptaciones al cine de una novela de Galdós fue una versión de El abuelo, dirigida en 1912 por Domingo Ceret, con el título La duda. En 1925, se realizó una nueva versión de esta novela,  ya con el título de El abuelo, dirigida en esta ocasión por José Buchs. Más tarde, en  1972, el director Rafael Gil dirigió una nueva versión, con el mismo título. La última adaptación de El abuelo la realizó José Luis Garci en 1998.

Marianela ha sido llevada tres veces al cine. La primera vez en 1940, dirigida por Benito Perojo. La segunda vez en 1955, dirigida por Julio Porter. La última versión de esta novela se realizó en 1972, dirigida por Angelino Fons, con la cantante Rocío Durcal como protagonista.

Doña Perfecta también ha tenido varias adaptaciones cinematográficas. En 195o, Alejandro Galindo dirigió la primera versión y en 1977, César Fernández Ardavín dirigió la segunda versión, interpretada por Julia Gutiérrez Caba.

El genial director aragonés Luis Buñuel llevó al cine dos novelas de Benito Pérez Galdós. En 1958 dirigió Nazarín, protagonizada por Francisco Rabal y en 1969, Tristana, interpretada por Catherine Deneuve y Fernando Rey. Ambas son dos excelentes películas, así que no perdáis la ocasión de ver cualquiera de ellas o mejor, las dos. Os incluyo el trailer de Tristana para hacer boca:

La obra maestra de Galdós, Fortunata y Jacinta, tiene una versión cinematográfica, dirigida en 1969 por Angelino Fons y protagonizada por Emma Penella y una famosísima versión televisiva, dirigida por Mario Camus. En RTVE a la carta se puede ver la serie completa. Pinchad en la imagen:

En 1952 se realizó una adaptación cinematográfica de Misericordia, realizada por Zacarías Gómez Urquiza. Años más tarde, en 1974, RTVE realizó también esta  excelente adaptación para la televisión. Podéis verla aquí y, creedme, merece la pena:

La loca de la casa tiene dos versiones: una de 1926, dirigida por Luis R. Alonso y otra de 1950, dirigida por Juan Bustillo Oro. Por último, La mujer ajena fue llevada al cine por el mismo director en 1954.

[Fuentes: Literatura española 2, Madrid, Alhambra Longman, 1989; Lengua castellana y literatura-2, Barcelona, Vicens Vives, 2009; Lengua castellana y Literatura 1º Bachillerato, Zaragoza, Edelvives, 2008; Lengua y literatura 2º Bachillerato, Madrid, Oxford, 2003; Literatura española 2º, Vitoria, Magisterio Casals, 1993 y los blogs y referencias citados.]
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Rosalía de Castro (1837-1885)

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Rosalía de Castro es la figura más importante de las letras gallegas y, junto con Gustavo Adolfo Bécquer, la cima de la lírica española del siglo XIX. La obra de Rosalía de Castro se inscribe dentro de la reivindicación de la cultura y las lenguas vernáculas que nació unida al pensamiento nacionalista romántico.

Esta tendencia, que impulsó diversos movimientos de recuperación lingüística y cultural en las comunidades con lengua propia, dio lugar en Galicia al Rexurdimento, el resurgimiento de la literatura en gallego.

En esta época se caracteriza también por la importancia que adquieren las mujeres en el panorama literario; además de Rosalía de Castro, cabe citar a las poetas Gertrudis Gómez de Avellaneda y Carolina Coronado.

Una naturaleza frágil y una vida llena de desgracias

descarga (1).jpegRosalía de Castro nació en Santiago de Compostela en 1837.  El hecho de ser hija ilegítima constituyó para ella un motivo de incurable amargura. En efecto, Rosalía de Castro sufrió los prejuicios de la sociedad conservadora de la época, porque era hija de madre soltera y de padre sacerdote. Fue registrada como “hija de padres desconocidos”. De niña se crió con la familia paterna, y siendo ya adolescente se fue a vivir con su madre, a quien la unió un entrañable cariño hasta su muerte. A los diecinueve años se marchó a Madrid, donde conoció a Eulogio Florentino Sanz, el traductor de Heine, y a Bécquer.  En 1858 se casó con Manuel Murguía, quien se convertiría en difusor de su obra, pero su matrimonio fue poco feliz, padeció una salud delicada, afrontó carencias económicas; tuvo siete hijos, pero vivió la dolorosa experiencia de la muerte de dos de ello. Rosalía murió en Padrón, tras una larga y dolorosa enfermedad.

Si estáis interesados/as de conocer más sobre la vida de esta gran escritora podéis ver este programa de RTVE titulado Mujeres en la historia:

El programa de RTVE Geografías de lo imaginario nos propone un recorrido por la vida y la obra de Rosalía de Castro visitanto la casa-museo de la autora.

Y para aquellos que incluso esto os resulta largo, podéis ver este vídeo de la Practicopedia:

http://practicopedia.lainformacion.com/videoservices/entuweb?id=16724&id_video=336986982&width=669&height=360&time=&OAS_path=resto

Además de su producción poética, también fue autora de obras narrativas, de artículos y de la Carta a Eduarda, considerada un verdadero manifiesto feminista.

Obra poética

La producción poética de Rosalía de Castro, expresión de una situación de bilingüismo, se desarrolla fundamentalmente en tres libros, dos de ellos escritos en gallego: Cantares galegos (1863), que refleja la cultura popular de Galicia y las injusticias sociales, y Follas novas (1880), en la que conviven los temas sociales con textos de marcado intimismo; y uno en castellano: En las orillas del Sar (1884), en el que la autora canta al desengaño y la decepción producidas por el paso del tiempo y la proximidad de la muerte.

Cantares galegos

a0dd90_cantares_gallegos.jpgRosalía de Castro reconoció haberse inspirado en El libro de los cantares (1852), del escritor vizcaíno Antonio de Trueba, para escribir sus Cantares galegos (1863), obra en la que se recogen las costumbres, las tradiciones y el paisaje de Galicia. En el prólogo, la escritora declara su intención poética “guiada solo por aquellos cantares, aquellas palabras cariñosas y aquellos giros nunca olvidados que tan dulcemente resonaron en mis oídos desde la cuna”; exalta su tierra y su lengua y critica el olvido y menosprecio de otras provincias, sobre todo de Castilla: “todo esto me atrevía a cantar en este libro para decir, una vez siquiera, y aunque sea torpemente, a los que sin razón ni conocimiento alguno nos desprecian, que nuestra tierra es digna de alabanzas, que nuestra lengua no es aquella que bastardean y chapurrean torpemente en las más ilustradísimas provincias”.

Los poemas primero y último funcionan como prólogo y epílogo en boca de una muchacha campesina que canta a su tierra (Cantarte hei, Galicia, / na lengua gallega,/ consolo dos males/ alivio das penas); en los restantes textos, monologados o dialogados, se expresan personajes populares, representantes de la Galicia campesina, aunque hay algunas composiciones de carácter subjetivo, incluso autobiográfico.

Los temas son el amor, las costumbres y tradiciones, las fiestas y el paisaje dela tierra. Hay también poesías de temas sociales: el drama de la emigración, la dureza de la vida campesina, la marginación y el abandono de Galicia. La poetisa se apoya en cantares populares, y predominan el ritmo y la métrica tradicionales y los recursos propios de la poesía popular (repeticiones, paralelismos, políptoton y derivación).

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Follas novas (1880)

Fue escrito en la localidad vallisoletana de Simancas, donde en aquel momento residía su marido, nombrado director del Archivo General del Reino de España. En un principio, Rosalía de Castro pensó hacer una continuación del libro anterior, pero  en este libro muestra un espíritu poético diferente, que ahonda en los sentimientos y que tiene frecuentemente por horizonte la frontera del propio ser.

Follas novas significa en la poesía de Rosalía un estallido de dolor mucho más violento. La melancolía, apuntada en su primer libro, inunda todo su ser y el del pueblo que la rodea. Se podría sintetizar el libro en dos grandes panoramas temáticos: por una parte los propios sentimientos de angustia y muerte, por otra, el desgarramiento social que produce la emigración, y la injusticia en que vive el pueblo gallego. Hay, por fin, que señalar en este libro una fuerte carga simbólica.

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En las orillas del Sar (1884)

Está escrito en castellano y publicado poco antes de su muerte. Con este libro se convierte en la mejor poetisa de la literatura española. De él dice Alonso Montero que es un “tratado de desolación” y se pregunta “¿Quién en el siglo XIX, en nuestra península, escribió versos más desazonantes, más desolados, de más radical abatimiento?”

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Temas

En la poesía de Rosalía sobresalen los temas del dolor y la soledad, tratados desde una visión pesimista de la vida. El dolor vital, que impregna todos los aspectos de la vida, se une al desengaño, al rechazo y al cansancio de vivir.

La soledad es una constante en el enfrentamiento cotidiano con la vida y, sobre todo, en el encuentro con la muerte, que significa el fin del sufrimiento, el descanso al que conduce el paso del tiempo.

El otro gran tema es Galicia: sus paisajes, costumbres, lengua, creencias, personajes… La autora dedica especial atención a cuestiones sociales, como la emigración, resultado de la miseria de las zonas rurales, que ocasiona la vida dura de la mujer gallega, convertida en sostén de la familia.

Otros motivos de reflexión son la creación poética y el amor, que no suele traer felicidad, sino sufrimiento, ya que es motivo de desconfianza.

Estilo

En el estilo de la poesía de esta escritora gallega predominan el lirismo contenido y la sobriedad. Hay que destacar la reiteración de ciertos rasgos, algunos de los cuales se intensifican al final de su obra.

Entre ellos sobresalen los recursos de repetición  (de palabras o versos, anáforas y paralelismos), que recuerdan características de la poesía popular y, además de su función rítmica, sirven para remarcar ciertas ideas.

También son importantes los contrastes (de personajes, de paisajes, situaciones, sentimientos) y las comparaciones para conseguir una mayor claridad en el texto. En la época de madurez cobran importancia los símbolos, como el clavo (el dolor), el hueco que deja el clavo (la soledad y el vacío del alma), la fuente (la vida opuesta a la muerte) y el camino (la vida como trayectoria).

ACTIVIDADES INTERACTIVAS SOBRE ROSALÍA DE CASTRO

Para saber más…

El Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya ha elaborado este material que repasa todo: la vida y la obra de la escritora. Ya sabéis, pinchad en la imagen.Sin título

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes nos ofrece, como siempre, información completa y fiable. Podéis consultar allí datos sobre la biografía de la autora, el catálogo de sus obras, estudios sobre su obra, una fonoteca con audios de sus poemas y enlaces a diversos aspectos de su vida y su obra:

Rosalía

La Fundación e Casa Museo Rosalía de Castro os ofrece también información sobre su vida y su obra en gallego. La Fundación gestiona las visitas de la casa de Rosalía de Castro. Para saber más, pinchad en la imagen:

CasaMuseo9

El aire que respiró Rosalía (El País, 8 de abril de 2016)

Si queremos saber más sobre los lugares donde vivió Rosalía de Castro podemos leer este artículo de El País (8-abril- 2016) donde se comenta la exposición de Xurxo Lobato sobre los lugares en los que vivió  la escritora

Las cartas de Rosalía al alcance de todos (El País, 24 de febrero de 2014)

El Consello da Cultura digitalizó en 2014 dieciséis misivas de “enorme valor” escritas por la autora gallega para que sea mejor conocida por el público.

Rosalía de Castro sigue escribiendo (El País, 16 de enero de 2014)

La Academia Galega presentó unos poemas inéditos de la autora. Poco después se descubrió que algunos de estos poemas ya habían sido publicados. Puedes leer la historia aquí.

¿Rosalía o Gala?

1330459485_695830_1330461600_noticia_normalRamón Torrado, estudioso de la poeta, localizó en febrero de 2012 un retrato de la escritora en el archivo de la Real Academia, puedes leer la noticia aquí. También esta vez hubo discrepancias y este artículo de El País nos informa de que la Real Academia Galega defendió que la fotografía publicada en el diario es en realidad un retrato de

 

 

 

 

Oír los poemas de Rosalía de Castro

Un disco-libro, publicado en 2013, recopila composiciones del siglo XX sobre Cantares Galegos para conmemorar el 150º aniversario de su publicación.

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Podéis oír la versión de Amancio Prada del poema Adios rios, adiós fontes:

Luz Casal y Carlos Núñez pusieron música al poema de Rosalía de Castro, Negra sombra:

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Comentario de la Rima XLI de Bécquer

 
 

Rima XLI

Tú eras el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder.
¡Tenías que estrellarte o abatirme!…
¡No pudo ser!
 
Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén.
¡Tenías que romperte o que arrancarme!…
¡No pudo ser!
 
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque…
¡No pudo ser!
 
 

Introducción

El poema que vamos a comentar pertenece al libro Rimas del poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer. Bécquer es un poeta lírico de la segunda mitad del siglo XIX, que cultiva el intimismo en plena época realista.

Dentro de la ordenación de los poemas de Bécquer que realizaron los amigos del poeta en la edición de 1871, esta rima pertenecería al grupo de poemas que hablan, en tono angustiado, del desengaño amoroso.

Análisis

El poema está compuesto por tres estrofas formadas por tres versos endecasílabos y un pentasílabo que se repite. El verso pentasílabo actúa como un pie quebrado y funciona como estribillo. En él se resume la idea esencial, la conclusión tajante de lo que se expresa en el resto del poema.

El texto muestra el gusto de Bécquer por la asonancia, que amortigua la sonoridad y da al poema un tono más íntimo. En este caso, sin embargo, en la mayoría de los versos (salvo el 6º) se repite también la única consonante.

Buscando también difuminar el ritmo, se puede observar la presencia de encabalgamiento en todos los versos. La pausa final separa palabras estrechamente relacionadas, que forman una clara unidad sintáctica: alta/torre, enhiesta/roca, acostumbrados/uno a… el otro a…

La estructura del poema aparece muy marcada. Toda ella está puesta al servicio del tema central: la incompatibilidad de caracteres que separa a los amantes.

La primera y la segunda estrofa guardan un perfecto paralelismo, reforzado por una doble anáfora: “Tú eras el… y yo… / ¡Tenías que… o…!.” No sólo se repite la misma estructura verso a verso, sino también el significado, aunque se empleen imágenes distintas. En ambas se contrapone la actitud de la amada y el poeta en idénticos términos.

La última estrofa, aunque difiere en su composición, se pliega también a ese contraste que determina la forma del poema. Predomina en ella los versos bimembres:hermosa tú / yo altivo”; “uno a arrollar/ el otro a no ceder”; “la senda estrecha/ inevitable el choque“. La contraposición que antes se desarrollaba en dos versos, se concentra ahora en uno, indicando con ello la mayor intensidad de la confrontación que concluye con el expresivo sustantivo “choque”, que resume todo el poema.

El lenguaje de Bécquer es culto, pero fácilmente comprensible. De hecho, el único término que puede suponer cierta dificultad es el adjetivo “enhiesta” (elevada, derecha, firme).

Los adjetivos  (“alta, enhiesta, hermosa, altivo, acostumbrados, estrecha, inevitable“), no son superfluos, sino que contribuyen decisivamente a dotar de expresividad al poema y caracterizan perfectamente a los personajes enfrentados.

El recurso del encabalgamiento, como se ha dicho antes, proporciona fluidez al verso. En la última estrofa la economía lingüística llega al máximo pues se producen numerosas elipsis verbales, recurriendo a oraciones nominales.

El poema entero es un apóstrofe, pues el autor habla de su amada y se dirige a ella como si estuviera presente. El texto es intensamente emotivo ya que el poeta recuerda las razones por las que fracasó su relación amorosa, por ello aparecen frecuentes exclamaciones que se concentran al final de cada estrofa.

Como se ha dicho, el poeta recuerda vivencias pertenecientes al pasado. Predomina, por ello, el pretérito imperfecto de indicativo, que da cierta idea de continuidad. Hay que destacar, no obstante, que Bécquer utiliza el pretérito imperfecto cuando habla de su amada: “eras” mientras que recurre al presente cuando habla de sí mismo: “desafía, aguarda”. Parece indicar con ello la continuidad de su actitud en el presente con respecto a la relación. El pretérito perfecto simple del estribillo muestra de forma puntual un proceso consumado; transmite la sensación de algo decisivo e irrevocable.

Destaca también que el poeta especifica a cada paso el pronombre personal sujeto (“tú/ yo”), aunque sea innecesario desde el punto de vista gramatical. Evidentemente, con esa repetición enfática intenta recalcar mucho más el enfrentamiento entre uno y otro.

La naturaleza y actitud de los amantes se refleja primero mediante metáforas tomadas en su mayoría del mundo natural: el huracán y el océano (la amada); la torre y la roca (el poeta). Establece entre ellas una antítesis: huracán / torre  y océano/roca. Hay que destacar, en este sentido, la selección de términos. Bécquer elige dos fenómenos devastadores de la naturaleza (el huracán y el océano) para representar la capacidad destructiva de su amada, su fuerza y su intensidad. Refuerza esta imagen de poder expresándola con una única palabra que lo dice todo por sí misma, mientras que los términos  que lo simbolizan a él (la torre y la roca) están acompañados por una proposición subordinada adjetiva cada una (que desafía su poder y que firme aguarda su vaivén), que explican la resistencia que opone ante la violencia de ella.

La antítesis se da también en “hermosa tú, yo altivo” y en las dos alternativas que metafóricamente se le presentan a ella: estrellarte / abatirme; romperte/ arrancarme. La violencia de las opciones queda reforzada en la aliteración de la r. En definitiva, como se resume el verso 10, lo que entra en contraste es el afán combativo de ella (arrollar) y la resistencia al embate de él (no ceder).

En el verso 11 hallamos nuevas metáforas “la senda estrecha, inevitable el choque”; la segunda viene a ser consecuencia de la primera. Entre estas dos unidades paralelas se produce un quiasmo puesto que se cruzan sustantivos y adjetivos:

senda               estrecha

inevitable        choque

Precisamente, la clave del poema es la personalidad de los amantes que, como hemos visto, son irreconciliables. La amada aparece como una fuerza activa que arremete violentamente y sólo se satisface con arrollar y destruir; en cambio, el poeta se mantiene pasivo, concentrando toda su energía en la resistencia. Uno y otra aparecen poderosos,  inquebrantables, pero sus energías son de signo opuesto. Por eso no caben juntos en la misma senda.

El empleo reiterado de la forma perifrástica “tenías que” subraya la idea de que la disyuntiva se presentaba como algo ineludible; no había otra salida. Los puntos suspensivos dejan la frase en el aire; queda sugerida la conclusión que de forma inequívoca se desprende de lo dicho. Lo mismo ocurre con el verso 11. Acto seguido, el estribillo “¡No pudo ser!” la formulará con toda precisión y rotundidad.

Conclusión

Nos encontramos ante un poema intimista cuyo autor rememora el proceso de ruptura con su amada, situado en un momento ya lejano. Verso a verso analiza las causas de ese desencuentro, que vienen a reducirse a una sola: el choque inevitable entre dos temperamentos demasiado fuertes, incapaces de ceder un ápice. No hay lamentos ni reproches, sólo la rotunda corroboración de una evidencia: “¡No pudo ser!”.

[Fuentes: Texto adaptado de:  Gustavo Adolfo Bécquer, Rima XLI, comentario de Milagros Rodríguez Cáceres, Comentarios de texto literarios, Estella, Cénlit ediciones, 1992. Imagen: Fotografía de Guillaume Plisson, Faro abatido por las olas, dadaisforever.wordpress.com]

 

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